La startup china Gestala ha recaudado 21,6 millones de dólares apenas dos meses después de su lanzamiento para desarrollar interfaces cerebro-computadora no invasivas basadas en ultrasonido, posicionándose como competidor regional frente a empresas estadounidenses como Neuralink de Elon Musk. La ronda de financiación, que representa la mayor inversión en etapa temprana en la industria de interfaces cerebro-computadora de China, fue codirigida por Guosheng Capital y Dalton Venture, con una valoración de entre 100 y 200 millones de dólares, según informó el fundador y CEO Phoenix Peng a TechCrunch.

La compañía, que tiene apenas tres meses de operación, planea utilizar los fondos para investigación y desarrollo, expandir su equipo de 15 a aproximadamente 35 empleados para fin de año y construir una instalación de manufactura en China. Gestala pretende completar su prototipo de primera generación antes de que termine 2025.

Tecnología de ultrasonido en interfaces cerebro-computadora

Gestala es la primera empresa en China dedicada a interfaces cerebro-computadora mediante ultrasonido, aunque no la primera a nivel global. En Estados Unidos, varias startups han surgido en años recientes desarrollando esta tecnología, incluyendo Merge Labs, respaldada por OpenAI, que se encuentra entre las más grandes del sector.

Peng sostiene que el ultrasonido podría representar la próxima generación de interfaces cerebro-computadora, ofreciendo acceso más amplio al cerebro completo y nuevas formas de interactuar con la actividad neural. Según el fundador, la tecnología no invasiva podría abordar una de las principales barreras para la adopción de estas interfaces: los riesgos asociados con cirugías cerebrales.

Ventajas frente a sistemas implantables

Comparada con sistemas de electrodos implantados, la tecnología puede monitorear una porción mayor del cerebro, incluyendo circuitos neuronales profundos. Utilizando ultrasonido de arreglo en fases, el sistema también puede estimular o suprimir con precisión la actividad neural sin necesidad de cirugía, explicó Peng.

La ronda de financiación estuvo fuertemente sobresuscrita, con compromisos de inversionistas que superaron los 58 millones de dólares. Además de Guosheng Capital y Dalton Venture, participaron Tsing Song Capital, Gobi Ventures, Fourier Intelligence, Liepin y Seas Capital.

Aplicaciones médicas y objetivos clínicos

La empresa está explorando múltiples aplicaciones para su tecnología de interfaces cerebro-computadora. Médicamente, el manejo del dolor crónico constituye el programa principal de la startup. El dolor crónico afecta a grandes poblaciones tanto en Estados Unidos como en China, y estudios académicos existentes sugieren que la estimulación por ultrasonido puede reducir significativamente los niveles de dolor, según indicó Peng.

Adicionalmente, la startup está investigando aplicaciones en condiciones de salud mental, incluyendo depresión, trastorno de estrés postraumático, autismo y trastorno obsesivo-compulsivo, así como rehabilitación de accidentes cerebrovasculares. Otros objetivos a largo plazo incluyen enfermedad de Alzheimer, temblor esencial y enfermedad de Parkinson.

En total, la compañía está investigando entre seis y ocho indicaciones potenciales, aunque la mayoría permanecen en etapa de investigación temprana en lugar de ensayos clínicos. Gestala afirma que su ventaja sobre rivales globales radica en velocidad y escala, aprovechando el ecosistema de manufactura integrado de China para avanzar del desarrollo a la producción más rápidamente.

Colaboración internacional y ventajas competitivas

A pesar de las crecientes tensiones geopolíticas, Peng espera que Estados Unidos y China puedan colaborar en investigación de tecnología profunda. “Ambos países aportan diferentes fortalezas”, señaló Peng. “China ofrece capacidad de investigación clínica a gran escala y cadenas de suministro eficientes, mientras que Estados Unidos cuenta con talento científico de clase mundial”.

La empresa está trabajando con importantes hospitales chinos para acelerar ensayos clínicos a costos significativamente menores, aproximadamente 20% a 33% de estudios comparables en Estados Unidos o Europa. Simultáneamente, Gestala está construyendo un “Banco Cerebral de Ultrasonido”, un gran conjunto de datos clínicos diseñado para entrenar modelos de inteligencia artificial para decodificar señales cerebrales y respaldar futuros diagnósticos neurológicos.

La compañía competirá directamente con esfuerzos paralelos liderados por el propio Peng a través de NeuroXess, que desarrolla sistemas implantables de interfaz cerebro-computadora. El fundador también lidera una segunda startup en el sector de interfaces neuronales, posicionándose como figura central en el desarrollo de tecnología BCI en China frente a competidores estadounidenses establecidos.

La finalización del prototipo de primera generación de Gestala está programada para finales de 2025, momento en el cual se esperan detalles adicionales sobre el progreso de sus programas clínicos. Mientras tanto, la expansión del equipo y la construcción de instalaciones de manufactura determinarán la capacidad de la empresa para cumplir sus ambiciosos objetivos de desarrollo y escalamiento en un mercado global cada vez más competitivo.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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