La Marina de Estados Unidos ha firmado su contrato más grande de robótica hasta la fecha con Gecko Robotics, una empresa con sede en Pittsburgh especializada en la inspección de activos industriales mediante robots y sensores. El acuerdo de cinco años, anunciado el martes, incluye una asignación inicial de 54 millones de dólares y tiene un límite máximo de 71 millones de dólares. La Marina utilizará esta tecnología de robótica para mantenimiento de flotas navales con el objetivo de mejorar la disponibilidad operativa de sus embarcaciones.
Según informó la compañía, el contrato IDIQ (entrega indefinida, cantidad indefinida) fue firmado con la Marina de Estados Unidos y la Administración de Servicios Generales (GSA). El proyecto comenzará con 18 buques de la Flota del Pacífico, donde los robots realizarán inspecciones exhaustivas para crear réplicas digitales detalladas de cada embarcación.
Robots autónomos para inspeccionar buques militares
Los robots de Gecko se desplazarán por cada rincón de los buques para generar lo que se conoce como un “gemelo digital” de cada embarcación. Jake Loosararian, fundador y director ejecutivo de Gecko Robotics, explicó a medios especializados que el software de la compañía ayudará a monitorear los activos y recomendar mantenimiento preventivo antes de que surjan problemas críticos.
Esta tecnología busca reducir significativamente los tiempos y costos de mantenimiento. El objetivo es crear un modelo dinámico que permita acelerar la toma de decisiones y las reparaciones, minimizando los días que los buques permanecen fuera de servicio.
Objetivo de disponibilidad operativa para 2027
El acuerdo está diseñado para ayudar a la Marina a alcanzar su meta de tener el 80% de disponibilidad de buques para 2027. Actualmente, aproximadamente el 40% de la flota naval está fuera de servicio en cualquier momento debido a los prolongados ciclos de mantenimiento que requieren estas embarcaciones.
Según indicó Loosararian, el mantenimiento de la flota cuesta entre 13 mil y 20 mil millones de dólares anuales. En un contexto donde cada activo militar es crítico, esta inversión en robótica para mantenimiento de flotas navales representa un cambio estratégico significativo en la gestión de recursos navales.
Tecnología de sensores y análisis predictivo
Los sensores avanzados instalados en los robots recopilan datos detallados sobre el estado estructural y mecánico de los buques. Esta información alimenta sistemas de análisis predictivo que identifican áreas problemáticas antes de que se conviertan en fallas mayores. La digitalización completa del entorno físico permite una gestión más eficiente de los recursos de mantenimiento.
Además, el sistema genera recomendaciones automatizadas que priorizan las intervenciones según su criticidad y urgencia. Esto contrasta con los métodos tradicionales de inspección manual, que son más lentos y menos exhaustivos.
Relación de cuatro años con la Marina estadounidense
Gecko Robotics ha trabajado con la Marina de Estados Unidos durante cuatro años antes de este contrato principal. La relación comenzó cuando un ingeniero portuario destinado en Japón contactó a la empresa para conocer sus capacidades tecnológicas.
Después de una evaluación inicial y la elaboración de un plan de mantenimiento preventivo, la Marina quedó impresionada con los resultados. La colaboración se expandió gradualmente hasta culminar en el acuerdo anunciado esta semana, que representa la mayor inversión en inspección robótica de activos navales hasta la fecha.
Loosararian expresó su visión a largo plazo de eliminar los ciclos de mantenimiento extensos mediante un conocimiento continuo del estado de las embarcaciones. La empresa aspira a que tanto activos militares como plantas industriales puedan recibir mantenimiento mientras están operativos, sin necesidad de largos períodos fuera de servicio.
La implementación comenzará con la Flota del Pacífico en los próximos meses, con un despliegue gradual a través de las 18 embarcaciones iniciales. La Marina evaluará los resultados durante el primer año del contrato antes de considerar la expansión a otros buques. El cumplimiento del objetivo de 80% de disponibilidad operativa para 2027 dependerá de la efectividad de esta tecnología en reducir los tiempos de mantenimiento y prevenir fallas imprevistas.

