Uber Technologies ha anunciado una nueva asociación estratégica con el fabricante de vehículos eléctricos Rivian que contempla una inversión inicial de 300 millones de dólares y la compra de hasta 10.000 robotaxis autónomos R2, según informó TechCrunch esta semana. El acuerdo marca un hito significativo en la estrategia de vehículos autónomos de Uber, cuatro años después de vender su división interna de desarrollo de tecnología autónoma.

La implementación de la flota de robotaxis está programada para comenzar en San Francisco y Miami en 2028, con la opción de que Uber adquiera hasta 40.000 unidades adicionales a partir de 2030. Esta flota estará disponible exclusivamente en la red de Uber, consolidando la presencia de la compañía en el mercado de transporte autónomo.

Uber refuerza su apuesta por vehículos autónomos mediante alianzas

Después de vender Uber ATG en 2020 para concentrarse en sus negocios principales de entregas y transporte de pasajeros, la empresa de San Francisco nunca abandonó completamente sus ambiciones en el sector autónomo. Durante los últimos dos años, Uber ha establecido asociaciones con docenas de empresas de tecnología de vehículos autónomos en segmentos que abarcan entregas, drones, transporte de carga y robotaxis.

Sin embargo, el acuerdo con Rivian representa una novedad significativa en la estrategia de Uber. Es la única asociación en la que la compañía socia es tanto el desarrollador del sistema de conducción autónoma como el fabricante del vehículo, lo que genera una integración vertical única en el portafolio de alianzas de la plataforma de transporte.

Rivian enfrenta riesgos significativos en el desarrollo de robotaxis

Aunque el valor total del acuerdo podría alcanzar 1.250 millones de dólares, el desembolso inicial de Uber es relativamente modesto. Analistas de la industria señalan que la proporción de riesgo está fuertemente inclinada hacia Rivian, que enfrenta múltiples desafíos operativos y técnicos.

El fabricante de vehículos eléctricos aún no ha comenzado la producción del SUV R2, ni ha probado ni desplegado un sistema de conducción autónoma diseñado específicamente para robotaxis. Adicionalmente, los vehículos autónomos deberán fabricarse en la planta de Georgia de Rivian, que todavía está en construcción.

Las dificultades del proyecto ya han tenido consecuencias financieras. Rivian informó que no espera alcanzar su objetivo de rentabilidad en 2027 debido al nivel de inversión requerido para sus esfuerzos en tecnología de autonomía, según declaraciones de la compañía.

Nvidia acelera su presencia en el sector automotriz autónomo

Paralelamente, Nvidia ha intensificado su estrategia en el mercado de conducción autónoma mediante acuerdos con fabricantes globales. Durante su conferencia GTC, el CEO Jensen Huang anunció asociaciones nuevas o ampliadas con BYD, Geely, Hyundai y Nissan para su plataforma de desarrollo de vehículos autónomos Nvidia Drive Hyperion.

Estos cuatro fabricantes producen conjuntamente 18 millones de vehículos anualmente. Huang declaró que “el momento ChatGPT de los automóviles autónomos ha llegado”, señalando avances significativos en la capacidad de los sistemas de conducción autónoma. GM, Mercedes-Benz y Toyota ya habían firmado acuerdos previos con Nvidia para utilizar la plataforma.

Reguladores incrementan escrutinio sobre sistemas autónomos de Tesla

Mientras tanto, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) elevó su investigación sobre el rendimiento del software Full Self-Driving (Supervised) de Tesla en condiciones de baja visibilidad. La agencia escaló la indagación a un “análisis de ingeniería”, su nivel más alto de escrutinio.

Este paso es un requisito previo antes de que la agencia pueda ordenar a una compañía emitir un retiro del mercado. La investigación refleja las preocupaciones regulatorias sobre la seguridad de los sistemas de asistencia a la conducción en condiciones adversas.

El panorama de la industria de vehículos autónomos continuará evolucionando en los próximos meses, con múltiples fabricantes y empresas tecnológicas compitiendo por establecer estándares técnicos y comerciales. La capacidad de Rivian para cumplir con los plazos de producción y desarrollo tecnológico será determinante para el éxito de su asociación con Uber. Los reguladores federales probablemente mantendrán un monitoreo cercano del despliegue de estas flotas autónomas mientras evalúan su impacto en la seguridad vial.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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