La empresa de dispositivos de salud portátiles Whoop está ampliando su enfoque más allá del rendimiento deportivo para convertirse en un monitor de salud continuo con capacidades médicas, según declaraciones recientes de su fundador Will Ahmed. La compañía con sede en Boston, que opera actualmente en más de 200 países, alcanzó un crecimiento de ingresos superior al 100% el año pasado y logró un flujo de caja positivo, consolidando su posición en el competitivo mercado de wearables de salud.
Ahmed, de 36 años, fundó Whoop durante su último año en Harvard en 2011. La empresa ahora emplea aproximadamente 750 personas y está en proceso de contratar 600 empleados adicionales, señalando una expansión significativa de sus operaciones globales.
Whoop expande sus capacidades médicas con nuevas funciones
La plataforma de salud Whoop ha lanzado características médicamente aprobadas que incluyen monitoreo de ECG y detección de fibrilación auricular, una condición que puede conducir a accidentes cerebrovasculares. Adicionalmente, la compañía introdujo lo que Ahmed describe como “información” sobre presión arterial, afirmando ser el primer wearable en ofrecer esta funcionalidad.
Sin embargo, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) cuestionó esta última característica en una carta de advertencia el verano pasado. La agencia argumentó que la función constituía un diagnóstico médico en lugar de monitoreo de bienestar, según informes de la industria. Whoop respondió que la FDA estaba “excediendo su autoridad” y continuó desarrollando la tecnología.
Asociación con Quest Diagnostics amplía capacidades de análisis
A través de una colaboración con Quest Diagnostics, que cuenta con más de 2,000 ubicaciones en Estados Unidos, los miembros de Whoop pueden realizar análisis de sangre y cargar sus biomarcadores directamente en la aplicación. Un clínico revisa los resultados junto con los datos del dispositivo Whoop, integrando información de laboratorio con métricas de actividad continua.
La función Health Span, que calcula la edad biológica del usuario, se ha convertido en la característica más popular de la compañía desde su lanzamiento en mayo del año pasado, según Ahmed. Esta herramienta representa un cambio estratégico hacia el monitoreo preventivo de salud a largo plazo.
Competencia intensificada en el mercado de wearables de salud
Oura, la empresa finlandesa detrás del anillo inteligente que se ha convertido en el rival más directo de Whoop, ha construido su propia base de seguidores leales. El modelo de negocio de Oura difiere significativamente: los clientes compran el anillo por aproximadamente $350 y luego pagan cerca de $70 anuales para acceder a la plataforma.
La directora de producto de Oura, Dorothy Kilroy, informó que la retención a los 12 meses alcanzaba cifras superiores al 80% a finales del año pasado. Ambas compañías anunciaron asociaciones de análisis de sangre con un día de diferencia el otoño pasado, una coincidencia notable en la industria.
Ahmed señala que el negocio de Whoop ahora está dividido aproximadamente en partes iguales entre Estados Unidos y el resto del mundo, un cambio respecto a hace pocos años. La empresa envía formalmente a 60 países, aunque opera en más de 200 territorios. Las mujeres representan el segmento de crecimiento más rápido para ambas compañías, según declaraciones públicas.
Estrategia de diseño sin pantalla diferencia a Whoop
El dispositivo Whoop carece deliberadamente de pantalla, notificaciones o contador de pasos. Ahmed explicó a TechCrunch que esta decisión fue estratégica desde el principio: “Si tienes una pantalla, entonces eres un reloj, y si eres un reloj, entonces estás compitiendo con muchos otros relojes, porque la gente nunca usará dos relojes”.
La línea de ropa de la compañía, lanzada en 2021, creció un 70% el año pasado, según Ahmed. El dispositivo puede integrarse en mangas para bíceps, sostenes deportivos o pantalones cortos, permitiendo a los usuarios monitorear su salud de manera discreta.
Adopción orgánica entre atletas profesionales
El Abierto de Australia instruyó a jugadores, incluyendo a Carlos Alcaraz, a retirar sus bandas Whoop durante el torneo a principios de este año, a pesar de que el dispositivo había sido aprobado por la Federación Internacional de Tenis. Los jugadores se resistieron, generando cobertura mediática significativa sobre el valor que los atletas profesionales atribuyen al dispositivo.
Ahmed mantiene una política de no otorgar capital a atletas a cambio de usar la banda, argumentando que si les gusta el producto, lo usarán independientemente. Las asociaciones formales con Ferrari, el PGA Tour y el ciclismo de montaña UCI funcionan de manera diferente, enfocándose en la exposición de marca ante audiencias específicas.
Oura está ampliamente reportada como explorando una oferta pública inicial (IPO). Si Oura cotiza primero, establecerá los parámetros financieros contra los cuales Whoop será medido eventualmente. Ahmed se mostró cauteloso sobre el tema, declarando que la compañía estará satisfecha cuando sea pública, independientemente de quién cotice primero. La industria de wearables de salud observará cómo estas valuaciones afectan las expectativas del mercado para tecnologías de monitoreo continuo en los próximos trimestres.

