Los estadounidenses están utilizando cada vez más la inteligencia artificial para tareas cotidianas como investigación, redacción y análisis de datos, pero paradójicamente carecen de confianza en esta tecnología. Según una encuesta de la Universidad Quinnipiac publicada el lunes, el 76% de los estadounidenses confía en la inteligencia artificial solo raramente o algunas veces, mientras que únicamente el 21% confía en ella la mayoría del tiempo o casi siempre.

La encuesta, que incluyó a casi 1,400 estadounidenses, revela que el porcentaje de personas que nunca han usado herramientas de IA disminuyó del 33% en abril de 2025 al 27% actual. Sin embargo, esta mayor adopción no se traduce en mayor confianza hacia la tecnología.

La contradicción entre uso y confianza en inteligencia artificial

“La contradicción entre el uso y la confianza en la IA es sorprendente”, declaró Chetan Jaiswal, profesor de informática en Quinnipiac. El 51% de los encuestados utiliza IA para investigación, y muchos también la emplean para escritura, trabajo y análisis de datos, según indicó el académico.

Además, la encuesta encontró que solo el 6% de los estadounidenses se siente “muy emocionado” respecto a la IA, mientras que el 62% reporta estar poco o nada emocionado. En contraste, el 80% expresa preocupación sobre esta tecnología, con los millennials y baby boomers mostrando los niveles más altos de inquietud.

Preocupaciones sobre el impacto laboral de la IA

Una mayoría del 70% cree que los avances en inteligencia artificial reducirán las oportunidades laborales, comparado con solo el 7% que piensa que aumentarán. Este pesimismo representa un incremento significativo respecto al 56% que expresaba esta preocupación el año pasado.

Los miembros de la Generación Z son los más pesimistas, con el 81% anticipando una disminución en las oportunidades de empleo. Esta inquietud tiene fundamento en datos reales: las ofertas de trabajo de nivel inicial en Estados Unidos han caído un 35% desde 2023, según el informe.

Sin embargo, la mayoría de los trabajadores estadounidenses no teme por su propio empleo. Entre los estadounidenses empleados, el 30% está preocupado de que la IA pueda volver obsoleto su trabajo, aunque esta cifra aumentó desde el 21% del año anterior.

Falta de transparencia empresarial y regulación gubernamental

“Los estadounidenses están más preocupados por lo que la IA puede hacer al mercado laboral que por lo que puede hacer a sus propios trabajos”, explicó Tamilla Triantoro, profesora de análisis de negocios y sistemas de información en Quinnipiac. Las personas parecen más dispuestas a predecir un mercado difícil que a imaginarse en el lado perdedor de esa disrupción.

Adicionalmente, dos tercios de los encuestados consideran que las empresas no están siendo suficientemente transparentes sobre su uso de IA. El mismo porcentaje opina que el gobierno no está haciendo lo suficiente para regular la tecnología de inteligencia artificial.

Rechazo a centros de datos en comunidades locales

El 65% de los estadounidenses se opone a la construcción de centros de datos de IA en sus comunidades, citando principalmente los altos costos de electricidad y el consumo de agua. Esta oposición refleja preocupaciones más amplias sobre el impacto ambiental y económico de la infraestructura necesaria para soportar la tecnología.

El 55% de los encuestados afirma que la inteligencia artificial causará más daño que beneficio en sus vidas diarias, mientras que solo un tercio anticipa más beneficios que perjuicios. Estos números representan un deterioro en la percepción pública comparado con encuestas anteriores.

“Los estadounidenses no están rechazando la IA por completo, pero están enviando una advertencia”, señaló Triantoro según el comunicado de la universidad. La profesora identificó demasiada incertidumbre, poca confianza, regulación insuficiente y excesivo miedo sobre los empleos como los principales factores de preocupación. Mientras tanto, el debate sobre la regulación continúa entre los estados que buscan mantener su autoridad y las voces federales que abogan por limitar las normativas a nivel estatal, un tema que seguirá desarrollándose en los próximos meses.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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