Los equipos de finanzas corporativas están observando cada vez más las stablecoins como una adición estratégica a su infraestructura financiera. El miércoles 1 de abril, la firma de finanzas blockchain Ripple presentó una plataforma de Cuentas de Activos Digitales y Tesorería Unificada diseñada para permitir a los directores financieros y equipos de tesorería ver, mantener y gestionar liquidez fiduciaria y digital dentro de un solo sistema. Sin embargo, un nuevo documento de trabajo del Banco de Pagos Internacionales (BIS) de marzo sugiere que la integración de las stablecoins en los ecosistemas financieros tradicionales está generando disrupciones significativas en los mercados de divisas globales.

Según el informe del BIS, las stablecoins funcionan cada vez más como un canal alternativo de divisas a través del cual empresas, inversores e individuos convierten monedas locales en dólares sintéticos. Aproximadamente el 70% de la demanda de stablecoins se origina fuera de Estados Unidos, lo que significa que estos flujos involucran inherentemente conversión de divisas. En efecto, ha surgido un segundo mercado de divisas mediado digitalmente que opera junto a los mercados tradicionales al contado y de swaps, pero regido por diferentes restricciones.

Las Stablecoins Crean Segmentación en Mercados de Divisas

El documento del BIS destaca que las stablecoins introducen “desviaciones de paridad” persistentes, o brechas de precios entre adquirir exposición al dólar a través de stablecoins versus rutas tradicionales de divisas. En un mundo sin fricciones, comprar dólares directamente en el mercado de divisas o indirectamente mediante stablecoins debería tener el mismo costo. Sin embargo, esta paridad frecuentemente se rompe en la práctica, reflejando fricciones económicas e institucionales subyacentes.

Estas desviaciones no son triviales, según el informe. En algunas monedas, particularmente aquellas asociadas con inestabilidad macroeconómica o controles de capital, las brechas pueden alcanzar varios puntos porcentuales y fluctuar significativamente con el tiempo. En contraste, monedas principales como el euro o la libra esterlina exhiben una alineación más estrecha, lo que sugiere un arbitraje más eficiente.

Efectos de Contagio en Mercados Tradicionales

Quizás el hallazgo más significativo es que estas dinámicas no permanecen confinadas al ecosistema de criptomonedas. El informe del BIS indica que los flujos de stablecoins tienen efectos de contagio medibles en los mercados tradicionales de divisas. Un aumento exógeno en las entradas de stablecoins puede conducir a tres resultados simultáneos: desviaciones de paridad más amplias, depreciación de la moneda local y mayores costos de financiamiento sintético en dólares en mercados tradicionales.

Esto se captura a través de desviaciones de la paridad de interés cubierta, una condición de referencia que vincula tasas de interés y tipos de cambio entre monedas. En términos prácticos, esto significa que el estrés originado en el mercado de stablecoins puede propagarse a canales financieros convencionales, afectando cómo los bancos e instituciones acceden a la liquidez en dólares.

Adicionalmente, un informe separado de la Reserva Federal de Nueva York, titulado “Stablecoins vs. Tokenized Deposits: The Narrow Banking Debate Revisited”, encontró que, a diferencia de las stablecoins, los depósitos tokenizados emitidos por bancos pueden financiar préstamos e inversiones, vinculando la creación de dinero con la expansión del crédito.

Implicaciones para la Gestión de Tesorería Corporativa

Para las corporaciones con exposición a monedas volátiles, la adopción de stablecoins en mercados locales puede actuar como una señal temprana de estrés. Los equipos de tesorería pueden observar picos en la demanda de stablecoins como un indicador potencial de fuga de capitales y presión cambiaria, incorporando estas señales en estrategias de cobertura y planificación de escenarios.

Al mismo tiempo, las stablecoins pueden amplificar la volatilidad. Debido a que el arbitraje entre stablecoins y mercados tradicionales de divisas está restringido, las brechas de precios pueden persistir más tiempo de lo esperado. Esto desafía las suposiciones estándar incorporadas en modelos de cobertura, que a menudo dependen de la convergencia eficiente del mercado.

Operacionalmente, este entorno podría recompensar la sofisticación. Las funciones de tesorería líderes pueden comenzar a integrar estrategias de divisas multivenue, evaluando cuándo las stablecoins ofrecen una ventaja de costo o velocidad y cuándo los canales tradicionales siguen siendo superiores. Esto no implica una adopción generalizada, sino más bien casos de uso selectivos como transferencias intraempresa, pagos a proveedores en mercados restringidos o amortiguamiento de liquidez durante períodos de estrés cambiario.

Sin embargo, los hallazgos en “Waiting for Certainty: Why Most CFOs Are Holding Back on Crypto and Stablecoins”, la última entrega de la serie exclusiva de PYMNTS Intelligence, The 2026 Certainty Project, revelan que solo el 13% de las empresas de mercado medio encuestadas reportan usar stablecoins. A medida que los reguladores continúan desarrollando marcos para activos digitales y más corporaciones evalúan la viabilidad operativa de las stablecoins, se espera que la interacción entre mercados tradicionales y digitales de divisas evolucione, con implicaciones significativas para la gestión de liquidez global y las estrategias de cobertura cambiaria.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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