Caterpillar ha adquirido los activos de Monarch Tractor, una startup de tractores eléctricos autónomos que enfrentó dificultades para transformarse en una empresa de servicios de software, según registros presentados ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos. La transacción marca el final de una compañía que recaudó más de 200 millones de dólares desde su fundación en 2018 con la ambición de revolucionar la agricultura mediante vehículos eléctricos con capacidad de conducción autónoma.
La adquisición de Monarch Tractor, reportada inicialmente por Bloomberg, cierra un capítulo difícil para la empresa californiana que atravesó múltiples rondas de despidos, enfrentó demandas de tres distribuidores diferentes y perdió a Foxconn como socio manufacturero. El CEO Praveen Penmetsa se negó a comentar más allá de un comunicado emitido la semana pasada que confirmaba la venta a un “gran fabricante global de equipos” sin especificar el nombre. Caterpillar no respondió de inmediato a solicitudes de comentarios.
Desafíos en la fabricación y problemas operativos
Monarch Tractor fue fundada por Carlo Mondavi, Penmetsa y el exejecutivo de Tesla Mark Schwager con el objetivo de construir tractores eléctricos de “conductor opcional” capaces de navegar autónomamente en viñedos, granjas frutícolas y lecherías. La empresa inicialmente planeaba fabricar los vehículos en sus propias instalaciones en Livermore, California, pero posteriormente se asoció con Foxconn para utilizar una antigua fábrica de General Motors en Lordstown, Ohio.
Sin embargo, la alianza manufacturera resultó problemática. Foxconn vendió la planta a SoftBank en agosto de 2025, dejando a Monarch sin capacidad de producción. El gigante electrónico taiwanés solo logró fabricar unos cientos de tractores Monarch antes de desprenderse de las instalaciones, donde también había planeado construir vehículos para Fisker, Lordstown Motors e IndiEV, tres empresas que posteriormente se declararon en quiebra.
Reestructuración y cambio de estrategia
Para 2024, la startup de tractores eléctricos ya enfrentaba graves problemas financieros. La compañía realizó despidos a principios de ese año antes de cerrar una ronda de financiamiento de 133 millones de dólares. Pocos meses después, ejecutó otra reducción de personal y anunció una reestructuración para enfocarse en software y licenciar su tecnología autónoma.
Este cambio de dirección provocó tensiones internas significativas. Mondavi reveló el mes pasado en Instagram que había sido “apartado” hace más de un año tras desacuerdos fundamentales con Penmetsa sobre cómo abordar los problemas de confiabilidad de los tractores. El cofundador escribió que prefería soluciones mediante cambios de hardware, mientras el CEO creía que podían resolverse principalmente a través de software.
Demandas legales cuestionan la tecnología de Monarch Tractor
Los distribuidores que adquirieron tractores Monarch han presentado múltiples demandas federales alegando que la tecnología autónoma nunca funcionó adecuadamente. Un distribuidor que demandó a la empresa en septiembre de 2025 afirmó que los vehículos eran “defectuosos” e “incapaces de operar de manera autónoma”, según documentos judiciales. Monarch negó estas acusaciones en sus presentaciones ante el tribunal.
Adicionalmente, dos distribuidores más presentaron demandas similares. En uno de los casos, un abogado defensor de Monarch indicó en una presentación de enero que la compañía había entrado en una cesión en beneficio de acreedores, un procedimiento alternativo a la bancarrota bajo el Capítulo 7. La empresa subastó la mayoría de sus tractores restantes a principios de este año.
La adquisición por parte de Caterpillar podría permitir que la tecnología desarrollada por Monarch encuentre aplicación en la amplia línea de equipos del fabricante de maquinaria pesada. No obstante, queda por verse cómo integrará Caterpillar estos activos en su estrategia de electrificación y automatización, y si los problemas técnicos reportados por los distribuidores se resolverán bajo la nueva propiedad. Los términos financieros de la transacción no han sido revelados públicamente.

