Jack Zhang, cofundador y CEO de Airwallex, rechazó una oferta de adquisición de $1,200 millones de dólares por parte de Stripe en 2018, cuando su startup fintech apenas generaba $2 millones en ingresos anualizados. Ahora, siete años después, Airwallex reporta más de $1,300 millones en ingresos anualizados y un crecimiento del 85% interanual, según declaraciones de Zhang a medios especializados esta semana. La empresa procesa cerca de $300,000 millones en volumen de transacciones anualizadas y posee aproximadamente 90 licencias financieras en 50 mercados globales.
La decisión de Zhang de declinar la oferta llegó después de dos semanas de deliberación en San Francisco, donde el inversor de Sequoia, Michael Moritz, argumentó que la combinación con Stripe representaría una oportunidad generacional. Sin embargo, dos de los tres cofundadores de Airwallex votaron en contra del acuerdo, y Zhang regresó a Melbourne convencido de que la visión original de la compañía permanecía incompleta.
Infraestructura financiera global como ventaja competitiva
La estrategia de Airwallex se centra en construir infraestructura financiera propia en lugar de depender de sistemas bancarios tradicionales o plataformas de terceros. La empresa surgió de la experiencia personal de Zhang al operar una cafetería en Melbourne, donde los pagos a proveedores en Brasil, Indonesia y Guatemala quedaban bloqueados en sistemas bancarios corresponsales durante semanas. Esta frustración lo llevó a estudiar cómo funcionan las redes SWIFT y la banca corresponsal, buscando alternativas más eficientes.
El proceso de obtener licencias financieras ha requerido años de trabajo regulatorio intensivo. En Japón, por ejemplo, Airwallex necesitó siete años para completar el proceso de licenciamiento. En algunos mercados emergentes, la compañía tuvo que adquirir empresas existentes cuyos permisos ya no eran emitidos por los bancos centrales, reconstruyendo posteriormente toda la tecnología subyacente.
Airwallex desafía el dominio de Stripe en pagos transfronterizos
La posesión de licencias operativas completas otorga a Airwallex capacidades que sus competidores no tienen en ciertos mercados. En Japón, mientras Stripe y Square pueden procesar pagos pero deben transferir fondos inmediatamente a las cuentas bancarias de los comerciantes, Airwallex puede mantener esos fondos dentro de su ecosistema gracias a su licencia de operador de transferencia de fondos. Esto permite a los clientes emitir cuentas bancarias, tarjetas y gastar dinero sin que los fondos salgan de la plataforma.
La economía de conversión de divisas representa otra ventaja significativa. Un comerciante estadounidense que liquida transacciones en dólares australianos evita las comisiones de conversión del 2% al 3% que procesadores como Stripe suelen cobrar, pudiendo usar esos saldos locales para pagar proveedores, nóminas y gastos de marketing digital a tasas interbancarias.
Estrategia de crecimiento por resistencia máxima
Zhang describe su enfoque como el “camino de máxima resistencia”, argumentando que cada licencia e integración bancaria crea barreras de entrada para competidores. La empresa tardó seis años y medio en alcanzar $100 millones en ingresos anuales recurrentes, pero solo tres años adicionales para llegar a $1,000 millones. Esta aceleración refleja el efecto compuesto de la infraestructura construida durante la fase inicial.
Sin embargo, Airwallex enfrenta desafíos importantes en su competencia con Stripe. El reconocimiento de marca constituye una brecha notable, especialmente entre desarrolladores e ingenieros que tradicionalmente han preferido Stripe como opción predeterminada. Más del 90% de los clientes de Airwallex ingresan inicialmente a través de productos de cuentas empresariales, mientras que Stripe ha construido su base desde desarrolladores implementando soluciones de pago.
Valoración y perspectivas de mercado
La brecha de valoración entre ambas empresas es considerable. Stripe alcanzó una valoración de $159,000 millones en una oferta de acciones en febrero, después de procesar $1.9 billones en volumen total de pagos durante 2025. Airwallex, valorada en $8,000 millones en diciembre, representa aproximadamente una vigésima parte de esa cifra. No obstante, según Zhang, el volumen de pagos de Stripe es solo seis veces mayor, no veinte veces.
Varios inversionistas mantienen participaciones en ambas compañías, incluyendo Sequoia Capital y Greenoaks Capital. Zhang minimizó cualquier conflicto potencial, señalando que los inversores están apostando por un mercado suficientemente grande para múltiples ganadores. Sequoia respaldó a Airwallex inicialmente a través de Sequoia Capital China, ahora separada y rebautizada como Hongshan.
Planes de expansión y competencia en Estados Unidos
Durante la mayor parte de su historia, Airwallex y Stripe operaron en geografías diferentes atendiendo distintos segmentos de clientes. Esa separación está desapareciendo. Mientras Stripe avanza en mercados internacionales, Airwallex realiza sus primeros movimientos serios en Estados Unidos, aumentando la superposición competitiva directa.
Zhang estableció objetivos ambiciosos para 2030: alcanzar un millón de clientes, $20,000 millones en ingresos anuales, e incrementar el ingreso promedio por cliente de aproximadamente $12,000-$13,000 actuales a cerca de $20,000. La compañía está implementando productos de finanzas autónomas impulsados por inteligencia artificial que no solo presentan datos sino que ejecutan transacciones, aprovechando una década de información financiera acumulada.
Una oferta pública inicial permanece al menos tres a cinco años en el futuro, según Zhang. Mientras tanto, la relación personal entre Zhang y Patrick Collison, CEO de Stripe, se ha enfriado desde las negociaciones de fusión. Ambos asistieron a la reunión anual de Greenoaks Capital el año pasado, pero no intercambiaron palabras, según el reporte. El mercado observará si la infraestructura construida laboriosamente por Airwallex puede efectivamente capturar cuota de mercado significativa frente al dominio establecido de Stripe en los próximos años.

