Más de 100 empresas estadounidenses de criptomonedas han solicitado formalmente al Congreso que avance con la legislación sobre activos digitales, argumentando que la acción de las agencias gubernamentales por sí sola no puede proporcionar la estabilidad regulatoria necesaria para el sector. Según informó CoinDesk el jueves 23 de abril, la carta dirigida a los líderes del Comité Bancario del Senado fue firmada por compañías prominentes como Coinbase, Circle, Kraken y Ripple, además de grupos de desarrolladores, asociaciones estatales de blockchain y capítulos universitarios de Stand With Crypto.
Las empresas de criptomonedas advirtieron sobre el riesgo de regresar a la “regulación por aplicación de la ley”, una crítica frecuente de la industria hacia el enfoque gubernamental durante la administración del presidente Joe Biden. La carta destaca la necesidad urgente de establecer normas claras y duraderas para el sector de activos digitales en Estados Unidos.
Prioridades para la legislación de criptomonedas
El grupo de compañías enumeró seis prioridades clave que los legisladores deberían abordar, según el informe de CoinDesk. Entre estas se incluyen mantener las recompensas para consumidores vinculadas a las stablecoins de pago, delimitar claramente los roles de supervisión entre la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC), y proteger a los desarrolladores que crean herramientas no custodiales.
Además, las empresas advirtieron que la falta de un marco legislativo integral en Estados Unidos podría obligar a la industria cripto a trasladarse al extranjero. Como señala CoinDesk, otras jurisdicciones importantes como la Unión Europea ya cuentan con marcos regulatorios comprensivos para criptomonedas, lo que coloca a Estados Unidos en desventaja competitiva.
El estancamiento de la Ley de Claridad
La Ley de Claridad, diseñada para crear “reglas duraderas” que respalden la próxima generación de infraestructura financiera como activos tokenizados e intercambios descentralizados, ha enfrentado obstáculos significativos. Un componente clave del proyecto es establecer una distinción federal entre commodities digitales bajo la supervisión de la CFTC y valores regulados por la SEC, lo que reduciría la ambigüedad que actualmente enfrentan los exchanges y bancos.
Sin embargo, aunque el proyecto de ley fue aprobado por la Cámara de Representantes en 2025, se ha estancado en el Senado debido a desacuerdos entre instituciones financieras tradicionales y empresas cripto. El principal punto de conflicto se centra en las reglas sobre pagos de intereses en stablecoins.
Debate sobre recompensas de stablecoins
La Casa Blanca ha indicado que prohibir esas recompensas de rendimiento solo aumentaría los préstamos tradicionales en un 0.02%, con el 76% proveniente de prestamistas más grandes y el resto de bancos comunitarios. En contraste, un estudio del año pasado realizado por la Asociación Independiente de Banqueros Comunitarios de América (ICBA) afirmó que los bancos comunitarios podrían perder $1.3 billones en depósitos y $850 mil millones en préstamos si se permitieran las recompensas de stablecoins.
Esta disparidad en las proyecciones refleja las tensiones fundamentales entre el sector financiero tradicional y la industria de activos digitales. Los bancos comunitarios argumentan que las stablecoins con rendimiento competirían directamente con sus productos de ahorro, mientras que las empresas cripto sostienen que la innovación beneficiaría a los consumidores.
Implicaciones para el futuro regulatorio
La carta de las empresas de criptomonedas representa un esfuerzo coordinado por impulsar la acción legislativa antes de que el sector enfrente nuevas medidas de aplicación de la ley. El enfoque reactivo que caracterizó la regulación cripto en años recientes ha generado incertidumbre para las empresas que operan en Estados Unidos, según argumentan los firmantes.
La industria cripto está presionando por un cambio hacia un marco proactivo que busque aprovechar la innovación mientras mantiene la estabilidad financiera. La resolución de estos debates determinará si Estados Unidos puede competir efectivamente con otras jurisdicciones que ya han establecido regulaciones claras para activos digitales.
El Comité Bancario del Senado deberá decidir próximamente si avanza con la legislación propuesta o si continúan las negociaciones para resolver las diferencias sobre las stablecoins. La industria observará atentamente cualquier señal de compromiso entre los senadores y las partes interesadas, mientras que la posibilidad de que más empresas consideren operaciones offshore permanece como factor de presión para la acción legislativa.

