Nvidia ha dado un nuevo paso en su estrategia de inversión en inteligencia artificial al respaldar a la startup de tecnología legal Legora a través de su fondo de capital de riesgo NVentures. Esta inversión representa la primera incursión del gigante tecnológico en el sector de IA legal, según reportes de la industria. La startup sueca, que compite directamente con la estadounidense Harvey, recibió el apoyo de Nvidia como parte de una extensión de su ronda Serie D valorada en 50 millones de dólares.
La inversión se concretó apenas un mes después de que Legora cerrara una ronda Serie D de 550 millones de dólares. En ese intervalo, la empresa superó los 100 millones de dólares en ingresos recurrentes anuales (ARR), lo que contribuyó a alcanzar una valoración post-dinero de 5,600 millones de dólares. Además de NVentures, Atlassian y otros inversores financieros se sumaron a la tabla de capitalización de la compañía.
La rivalidad entre Legora y Harvey intensifica el mercado de IA legal
La valoración de Legora la acerca a su principal competidor Harvey, que alcanzó los 11,000 millones de dólares el mes pasado cuando Sequoia Capital triplicó su inversión. Harvey cuenta con el respaldo de firmas destacadas como Andreessen Horowitz, Coatue, Conviction Partners y Kleiner Perkins. Ambas empresas buscan dominar el mercado global de soluciones de inteligencia artificial para el sector legal.
Según información proporcionada por Legora, su plataforma lanzada hace solo 18 meses ya es utilizada por más de 1,000 despachos de abogados y equipos legales internos en 50 mercados. Entre sus clientes destacan nombres reconocidos como Bird & Bird, Cleary Gottlieb y Linklaters. La empresa graduada de Y Combinator enfatiza especialmente el prestigio de su cartera de clientes como elemento diferenciador en el mercado.
Expansión geográfica y batalla por participación de mercado
Por su parte, Harvey afirma contar con 100,000 abogados en 1,300 organizaciones como clientes, incluyendo firmas globales como Hengeler Mueller y Latham & Watkins, además de equipos legales corporativos en T-Mobile y Bridgewater. Esta competencia ha llevado a ambas compañías a expandirse agresivamente en los territorios de origen de su rival. Legora ha abierto múltiples oficinas globalmente con enfoque en Estados Unidos, mientras Harvey está presionando su entrada en Europa.
La batalla por liderazgo se ha extendido al ámbito del marketing y la percepción de marca. Después de que Harvey firmara una asociación publicitaria con el actor Gabriel Macht, protagonista de la serie Suits, Legora lanzó una campaña con el actor Jude Law bajo el eslogan “Law just got more attractive”. Esta guerra de marketing refleja la intención de ambas empresas de capturar la atención del sector legal con amplios presupuestos publicitarios.
Desafíos futuros para startups de inteligencia artificial legal
Sin embargo, tanto Legora como Harvey enfrentan un riesgo potencial de competencia de los propios fabricantes de modelos de lenguaje en los que se basan sus plataformas. Cuando Anthropic lanzó recientemente un plugin legal para Claude, las acciones de varias empresas de software legal cotizadas experimentaron caídas. Este fenómeno plantea interrogantes sobre la sostenibilidad a largo plazo de las startups de IA legal frente a gigantes tecnológicos.
El CEO de Legora, Max Junestrand, minimizó estas preocupaciones en una declaración reciente. “Los modelos fundamentales están mejorando rápidamente, pero el valor real está en cómo se aplican”, afirmó. Additionally, la empresa busca generar urgencia entre potenciales clientes al afirmar que “los equipos legales que incorporen IA efectivamente hoy darán forma a cómo evoluciona la industria”.
La inversión de NVentures sugiere que Legora podría tener suficientes barreras de protección frente a los fabricantes de modelos y su competidor principal. No obstante, Nvidia es conocida por diversificar sus apuestas, habiendo invertido anteriormente tanto en Anthropic como en OpenAI. La evolución del mercado de tecnología legal impulsada por IA dependerá de si estas startups logran mantener su propuesta de valor diferenciada mientras los gigantes tecnológicos continúan desarrollando capacidades propias en el sector.

