El índice de presión de la cadena de suministro global alcanzó su nivel más alto en casi cuatro años durante abril, impulsado por las disrupciones causadas por la guerra en Irán que afectaron el movimiento de mercancías y elevaron los precios de los combustibles. Según datos publicados por el Banco de la Reserva Federal de Nueva York, el Índice de Presión de la Cadena de Suministro Global (GSCPI, por sus siglas en inglés) experimentó un aumento significativo que refleja las crecientes tensiones en el comercio internacional.

El GSCPI se situó en 1.82 en abril, un incremento notable desde el 0.68 registrado en marzo y el 0.55 de febrero, de acuerdo con la información difundida por la institución financiera. Esta cifra representa el nivel más elevado desde julio de 2022, cuando el índice alcanzó 1.86, según la hoja de cálculo publicada junto con la actualización.

Factores detrás del aumento en la cadena de suministro global

Aunque la Reserva Federal de Nueva York no proporcionó una explicación oficial sobre el incremento, el aumento coincide temporalmente con el conflicto bélico en Medio Oriente y las restricciones que esta guerra ha impuesto sobre el transporte de bienes, según informó Reuters. Las disrupciones en esta región estratégica han generado efectos en cascada que afectan el comercio mundial.

El índice utiliza datos de los sectores de transporte y manufactura para evaluar el estado de las cadenas de suministro globales, según el sitio web oficial. Un valor de cero indica que el índice se encuentra en su promedio histórico, mientras que un valor positivo señala mayor presión y un valor negativo indica menor presión en comparación con el promedio.

Contexto histórico del índice de presión

El GSCPI alcanzó su máximo histórico de 4.47 en diciembre de 2021, durante el período de recuperación posterior a la pandemia, según la documentación publicada. Los datos del índice se remontan hasta septiembre de 1997, proporcionando una perspectiva de más de dos décadas sobre las fluctuaciones en el comercio internacional. La última vez que el índice registró un valor negativo, indicando presión menor al promedio en la cadena de suministro global, fue en noviembre de 2023.

Adicionalmente, se reportó el 24 de abril que el aumento en los precios de la gasolina causado por la guerra en Irán había llevado la confianza del consumidor a su nivel más bajo en al menos 73 años. Este deterioro en el sentimiento económico refleja las preocupaciones sobre los costos energéticos y su impacto en la economía doméstica.

Declaraciones de funcionarios de la Reserva Federal

El presidente y director ejecutivo de la Reserva Federal de Nueva York, John C. Williams, declaró el lunes 4 de mayo que han surgido disrupciones “notables” en la cadena de suministro, con aumentos pronunciados en los tiempos de entrega y los precios de insumos. En un discurso pronunciado ese día, Williams comparó la situación actual con la observada en 2021, cuando la economía mundial emergía de la pandemia.

“Debido a que la economía global está altamente integrada, los problemas emergentes en la cadena de suministro tendrán consecuencias de amplio alcance”, afirmó Williams según el texto de su intervención. “Por ejemplo, los países asiáticos que desempeñan un papel clave en el suministro de equipos de alta tecnología están particularmente expuestos a la escasez de diversos productos básicos. Por lo tanto, el conflicto podría resultar en un choque de oferta más grande y generalizado que tenga consecuencias adversas más severas para la inflación y la actividad económica.”

Implicaciones para la economía mundial

Las disrupciones actuales en la cadena de suministro presentan desafíos significativos para la economía global, especialmente en sectores dependientes de componentes tecnológicos y materias primas. La integración de los mercados internacionales significa que las perturbaciones en una región pueden generar efectos multiplicadores en otras áreas geográficas.

Los analistas económicos observarán de cerca los datos del GSCPI en los próximos meses para determinar si el aumento de abril representa una tendencia sostenida o un pico temporal relacionado con el conflicto en Medio Oriente. La evolución de la situación geopolítica y su impacto en las rutas comerciales será determinante para la dirección futura del índice y sus implicaciones para la inflación y el crecimiento económico global.

Compartir.

Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

Deja una respuesta