La empresa de gestión de cadena de suministro Flexport anunció el jueves 26 de febrero el lanzamiento de una nueva flota de agentes de inteligencia artificial diseñados para gestionar trámites aduaneros y preparar a sus clientes para posibles reembolsos de aranceles. Esta iniciativa surge en medio de la incertidumbre sobre cuándo y si las empresas estadounidenses recibirán devoluciones por pagos arancelarios previamente realizados, según informó la compañía en un comunicado de prensa.
Los nuevos agentes de IA incluyen herramientas para automatizar el proceso de reembolso arancelario, optimizar contenedores de carga y proporcionar traducción lingüística en tiempo real. Flexport desarrolló estas soluciones tecnológicas en respuesta al cambiante panorama de políticas arancelarias en Estados Unidos y al aumento de errores en las declaraciones aduaneras.
Contexto de volatilidad arancelaria impulsa innovación en IA
Según el comunicado de Flexport, las políticas arancelarias estadounidenses cambiaron cada semana y media durante 2025. Esta volatilidad ha generado un ambiente de alta complejidad para las empresas que gestionan importaciones y exportaciones. Adicionalmente, la industria aduanera ha declarado 2026 como el “Año de la Auditoría”, reconociendo que los errores en las presentaciones aduaneras han alcanzado niveles récord mientras la fiscalización gubernamental se intensifica.
La compañía argumentó que la reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos que limita el uso gubernamental de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer aranceles ha hecho aún más crucial la precisión en las declaraciones. Esta sentencia ha creado la posibilidad de reembolsos arancelarios, aunque sin un camino administrativo claramente definido.
Agentes de inteligencia artificial reducen errores en declaraciones aduaneras
Entre las herramientas presentadas destaca un agente de IA que permite a los clientes auditar a su agente aduanal mediante la realización de una auditoría de cumplimiento sobre declaraciones aduaneras previas. Este sistema identifica errores y fallas de cumplimiento normativo de manera automatizada. Ryan Petersen, fundador y director ejecutivo de Flexport, indicó que la empresa probó inicialmente el agente en sus propias declaraciones.
“Hemos reducido nuestra tasa de error en presentaciones aduaneras de Estados Unidos a 0.2%”, afirmó Petersen. Según las estimaciones de la compañía basadas en su conocimiento de otros agentes aduanales, esto representa una mejora de diez veces respecto a cualquier otro agente en el mundo.
Implicaciones financieras de la sentencia judicial
La decisión de la Corte Suprema respondió una cuestión estatutaria pero no operativa, según análisis especializados. El tribunal determinó que la IEEPA no puede utilizarse para justificar aranceles, sin embargo, no ofreció prescripciones sobre qué sucede con los derechos ya evaluados o pagados. Esta omisión deja a las empresas navegando una zona gris donde los reembolsos arancelarios existen en teoría pero carecen de un camino administrativo definido.
En muchas industrias, los aranceles impuestos durante los últimos años ya han sido transferidos a los clientes, renegociados en contratos con proveedores o capitalizados en estrategias de inventario a largo plazo. El registro financiero está establecido aunque el legal no lo esté. Consecuentemente, recuperar los derechos pagados, si surge un mecanismo, requerirá desenredar transacciones que nunca fueron diseñadas para revertirse.
Desafíos operativos para directores financieros
Para los directores financieros, la pregunta ya no es si los aranceles subirán o bajarán, sino cómo operar cuando las estructuras de costos, las relaciones con proveedores y las necesidades de capital pueden cambiar más rápido que los ciclos de planificación. Esta nueva realidad requiere herramientas tecnológicas avanzadas que permitan adaptación rápida y cumplimiento normativo preciso.
Las empresas deberán monitorear el desarrollo de procedimientos administrativos para solicitar potenciales reembolsos arancelarios y evaluar si vale la pena desenredar transacciones ya completadas. Mientras tanto, la precisión en las nuevas declaraciones aduaneras se vuelve crítica para minimizar exposición a auditorías y maximizar elegibilidad para futuras devoluciones, si estas se materializan.

