El director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, anunció esta semana que las recientes inversiones de su empresa en OpenAI y Anthropic probablemente serán las últimas, marcando un cambio significativo en la estrategia de inversiones en inteligencia artificial de la compañía. Durante la conferencia Morgan Stanley Technology, Media and Telecom celebrada el miércoles en San Francisco, Huang explicó que una vez que estas empresas salgan a bolsa, la oportunidad de invertir en compañías de esta magnitud se cierra.
La declaración llega en un momento de creciente escrutinio sobre las inversiones de Nvidia en inteligencia artificial y sus relaciones comerciales con sus principales clientes. Según informes recientes, la compañía de semiconductores redujo significativamente su compromiso de inversión en OpenAI, pasando de los 100 mil millones de dólares inicialmente prometidos a 30 mil millones finalizados la semana pasada.
Las razones estratégicas detrás de las inversiones en inteligencia artificial
Un portavoz de Nvidia dirigió a medios especializados hacia una transcripción de la llamada de resultados del cuarto trimestre, donde Huang había explicado previamente que todas las inversiones de la empresa están “enfocadas estratégicamente en expandir y profundizar el alcance de nuestro ecosistema”. Esta declaración sugiere que Nvidia considera que ya ha logrado sus objetivos con las participaciones adquiridas en ambas compañías.
Sin embargo, analistas de la industria han señalado repetidamente que invertir fuertemente en los propios clientes más grandes crea acuerdos circulares y conflictivos. Michael Cusumano, profesor del MIT Sloan, describió la inversión inicial como “una especie de lavado”, observando que “Nvidia está invirtiendo en acciones de OpenAI y OpenAI está diciendo que comprarán chips de Nvidia por cantidades equivalentes o superiores”.
Tensiones emergentes en las inversiones en IA de Nvidia
La relación entre Nvidia y sus empresas participadas ha mostrado señales de tensión en los últimos meses. Apenas dos meses después de que Nvidia anunciara una inversión de 10 mil millones de dólares en Anthropic en noviembre, el CEO de esta última, Dario Amodei, compareció en Davos y, sin mencionar directamente a Nvidia, comparó la venta de procesadores de IA de alto rendimiento a clientes chinos aprobados con “vender armas nucleares a Corea del Norte”.
Adicionalmente, los acontecimientos de esta semana han complicado aún más el panorama. La administración Trump incluyó a Anthropic en una lista negra, prohibiendo a las agencias federales y contratistas militares usar su tecnología después de que la compañía se negara a permitir que sus modelos se utilizaran para armas autónomas o vigilancia masiva doméstica.
Divergencias estratégicas entre OpenAI y Anthropic
En contraste, OpenAI cerró un acuerdo con el Pentágono pocas horas después del anuncio sobre Anthropic. Este movimiento provocó una respuesta pública significativa, con la aplicación Claude de Anthropic alcanzando el primer puesto en la App Store de Apple en Estados Unidos, superando a ChatGPT en menos de 24 horas, según datos de Sensor Tower.
Esta divergencia coloca a Nvidia en una posición complicada, manteniendo participaciones en dos empresas que ahora se mueven en direcciones opuestas: una alineada con el Departamento de Defensa y la otra vetada por el mismo.
Implicaciones futuras para las inversiones en inteligencia artificial
La justificación de Huang sobre el cierre de oportunidades de inversión tras una oferta pública inicial ha generado escepticismo entre observadores de la industria. En la práctica, las inversiones en etapas tardías frecuentemente continúan hasta momentos previos a la salida a bolsa.
No obstante, la realidad es que Nvidia continúa generando ingresos sustanciales vendiendo los chips que alimentan tanto a OpenAI como a Anthropic, reduciendo la necesidad de aumentar retornos mediante inversiones adicionales en capital.
La situación seguirá evolucionando conforme ambas compañías avancen hacia posibles ofertas públicas y Nvidia ajuste su estrategia de participación en el ecosistema de inteligencia artificial. La posición de la empresa en medio de las tensiones geopolíticas y regulatorias que afectan a sus socios de inversión permanecerá como un factor clave a monitorear en los próximos meses.

