El Departamento del Tesoro de Estados Unidos publicó un informe de política dirigido al Congreso que señala que el principal desafío con las criptomonedas no es su existencia, sino su falta de transparencia. Según el documento presentado por el Secretario del Tesoro Scott Bessent el lunes 9 de marzo, si las transacciones blockchain pueden ser monitoreadas efectivamente y los usuarios identificados cuando sea necesario, los activos digitales podrían coexistir con las salvaguardas financieras existentes.

El reporte, vinculado a la implementación de la Ley GENIUS, describe los activos digitales como elementos que desempeñan un “papel crucial en la innovación global y el desarrollo económico”. El Tesoro establece como objetivo nacional restaurar “el liderazgo estadounidense en tecnologías de activos digitales” mediante un enfoque centrado en la supervisión tecnológica en lugar de restricciones absolutas.

Cuatro pilares tecnológicos para la supervisión de criptomonedas

El documento identifica cuatro componentes tecnológicos fundamentales para el monitoreo financiero moderno: inteligencia artificial, sistemas de identidad digital, análisis blockchain y APIs para intercambio de datos interoperables. Esta arquitectura tecnológica busca permitir que la innovación digital continúe bajo un marco que hace más transparentes los flujos financieros, según el Tesoro.

En lugar de prohibir los activos digitales, Washington parece decidido a rediseñar el ecosistema. El enfoque propuesto construye esencialmente una capa de cumplimiento sobre el panorama descentralizado de las finanzas cripto, integrando herramientas de vigilancia sin eliminar la funcionalidad fundamental de la tecnología blockchain.

Inteligencia artificial contra el lavado de dinero en criptomonedas

El informe del Tesoro afirma explícitamente que la inteligencia artificial puede optimizar los sistemas tradicionales de prevención de lavado de dinero (AML). Las herramientas de IA pueden identificar patrones asociados con técnicas complejas de lavado, como transacciones que saltan entre múltiples blockchains o el uso de numerosas billeteras para estructurar transferencias, que los sistemas tradicionales basados en reglas a menudo no logran detectar.

Adicionalmente, el reporte “2025 State of Fraud and Financial Crime in the United States”, producido por PYMNTS Intelligence en colaboración con Block, muestra que el 68% de las instituciones financieras aumentaron su gasto en detección de fraude interanual. Esta tendencia refleja la creciente presión sobre el sector para adaptarse a amenazas emergentes en el espacio de activos digitales.

La estrategia gubernamental utiliza los cuatro pilares tecnológicos para formar una nueva arquitectura de cumplimiento financiero programable. La IA analizaría flujos de transacciones en tiempo real, señalando patrones sospechosos e identificando posibles redes de lavado de dinero, mientras que los sistemas de identidad digital asegurarían que los usuarios sean individuos o instituciones verificables.

El debate sobre identidad digital y privacidad

El fraude de identidad se ha convertido en una vulnerabilidad central en los servicios financieros, y los activos digitales no son la excepción. Las redes criminales dependen cada vez más de información personal robada, identidades sintéticas y medios deepfake para eludir los procedimientos de incorporación en intercambios y plataformas financieras.

El Tesoro respalda sistemas de verificación de identidad digital, enfatizando que los futuros sistemas financieros requerirán capas de identidad más sólidas. Las instituciones financieras podrían depender de credenciales verificadas emitidas por proveedores confiables en lugar de recopilar repetidamente datos personales sensibles de los clientes, según el documento.

Sin embargo, el informe reconoció temores de que grandes repositorios de información personal puedan convertirse en objetivos atractivos para cibercriminales. Otros temen que los requisitos de identidad puedan socavar el carácter pseudónimo de los sistemas financieros descentralizados. La respuesta del Tesoro es principalmente procedimental: propone trabajar con el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología y socios internacionales para desarrollar marcos de identidad interoperables.

Al mismo tiempo, el Tesoro señaló que “los usuarios legítimos de activos digitales pueden aprovechar los mezcladores para habilitar privacidad financiera al realizar transacciones a través de blockchains públicas”, aunque reiteró que “los criminales comúnmente usan herramientas como la mezcla”.

Andrew Balthazor, asociado y co-líder del equipo de disputas de activos cripto en Holland and Knight LLP, declaró a PYMNTS el mes pasado que la industria cripto aún no ha encontrado una solución para evitar que los criminales exploten la tecnología. Hasta que lo haga, expandir el acceso sin salvaguardas mejoradas principalmente expande el daño, según Balthazor.

El próximo paso dependerá de cómo el Congreso y las agencias reguladoras implementen estas recomendaciones tecnológicas. La colaboración internacional para desarrollar estándares de identidad interoperables y la adopción de herramientas de IA por parte de instituciones financieras serán factores determinantes. Permanece la incertidumbre sobre cómo se equilibrará la privacidad del usuario con los requisitos de transparencia regulatoria en la práctica.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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