Los inversores internacionales están asignando capital a los activos de mercados emergentes al ritmo más acelerado observado en años. Los principales impulsores detrás de este importante impulso financiero son un dólar estadounidense más débil junto con un creciente deseo entre los inversores globales de diversificar sus carteras fuera del mercado estadounidense. Este cambio generalizado ha provocado un aumento pronunciado en los activos de mercados emergentes en todos los sectores.

Durante el último año, el índice MSCI EM ha subido un impresionante 47 por ciento, según el análisis de mercado. Este rápido ascenso ha superado claramente el incremento del 24 por ciento registrado en el índice de referencia que rastrea los mercados desarrollados durante el mismo período. Tangeni Shatiwa, economista del financista de desarrollo finlandés Finnfund, señala que muchos de los mercados objetivo específicos de la institución están proyectados para crecer a un ritmo más rápido que las economías avanzadas en los próximos años.

Cambios en divisas y catalizadores geopolíticos para mercados emergentes

El panorama financiero global más amplio refleja esta dinámica que cambia rápidamente. Varias monedas de mercados emergentes, incluidos el cedi ghanés y el rand sudafricano, se han fortalecido recientemente más del 10 por ciento frente al dólar, según el análisis de Finnfund. Esta tendencia se ha acelerado activamente por las políticas económicas volátiles que caracterizan el segundo mandato de Donald Trump en el cargo.

Sin embargo, Shatiwa destaca que este entorno crea un potencial significativo para mayores entradas de capital, ya que las carteras globales buscan activamente la diversificación necesaria después de un período prolongado de fuerte concentración en Estados Unidos. Considera este desarrollo altamente alentador para los mercados emergentes en todo el mundo, particularmente dado que estos mercados hoy están significativamente mejor protegidos contra shocks externos que en el pasado.

La ventaja de la deuda y las materias primas

Históricamente, los movimientos en el valor del dólar han servido como un impulsor clave y confiable de los flujos de capital hacia las economías emergentes. Desde la década de 1970, cada período pronunciado de debilidad del dólar estadounidense ha alimentado de manera confiable un claro mejor desempeño en las inversiones de mercados emergentes. Si el dólar continúa su trayectoria actual de debilitamiento, las inversiones en mercados emergentes están en posición de ganar significativamente.

Shatiwa explica que aunque muchos gobiernos de mercados emergentes han aumentado el endeudamiento en sus propias monedas locales en los últimos años, una cantidad sustancial de deuda denominada en dólares permanece en sus registros. Un dólar más débil inherentemente hace que el servicio de esa deuda existente sea mucho más asequible para estas naciones. Además, un dólar más débil impulsa activamente los ingresos generados por las exportaciones de materias primas, ya que el comercio internacional se cotiza en gran medida en dólares.

Valoraciones atractivas y el auge de la inteligencia artificial

Más allá de las corrientes cambiantes de capital que se alejan de Estados Unidos, las valoraciones fundamentales de estos activos internacionales permanecen altamente atractivas para los inversores. Actualmente, el índice MSCI EM se cotiza con aproximadamente un 40 por ciento de descuento en relación con el índice S&P 500 de Estados Unidos. Shatiwa destaca que si las empresas tecnológicas estadounidenses finalmente logran las elevadas expectativas de ganancias prometidas por la inteligencia artificial, la misma lógica de crecimiento se aplica a las empresas tecnológicas de mercados emergentes, particularmente aquellas con sede en Asia.

En consecuencia, los inversores pueden obtener una exposición lucrativa a las mismas megatendencias globales a un punto de precio significativamente más bajo. Esta dinámica representa una oportunidad considerable para aquellos que buscan participar en la transformación digital global mientras gestionan la exposición al riesgo de manera más efectiva.

Resiliencia institucional reforzada

Mientras que invertir en mercados emergentes inherentemente conlleva más riesgo que invertir en economías desarrolladas, Shatiwa argumenta que el nivel actual de riesgo es claramente más bajo que antes. En años recientes, los países de ingresos medios en América Latina y Asia han fortalecido deliberadamente sus instituciones domésticas y aumentado sus reservas de divisas extranjeras para proteger efectivamente sus economías de la turbulencia financiera global.

Además, siguiendo el liderazgo exitoso de América Latina y Asia, muchas naciones africanas como Ghana, Nigeria y Sudáfrica han implementado reformas estratégicas diseñadas para mejorar su resiliencia económica general. Shatiwa recuerda a los inversores que los mercados emergentes demostraron firmemente esta nueva resiliencia durante el pico de inflación global de 2022, cuando muchos bancos centrales de mercados emergentes tomaron medidas decisivas, elevando sus tasas de política mucho antes que la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco Central Europeo.

El desempeño continuo de los activos de mercados emergentes dependerá en gran medida de la trayectoria futura del dólar estadounidense y la estabilidad de las políticas económicas globales. Los analistas anticipan que la tendencia de diversificación continuará en los próximos trimestres, aunque la volatilidad geopolítica y las incertidumbres económicas globales representan factores que podrían afectar el ritmo de las entradas de capital.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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