Las empresas del mercado medio han ampliado durante los últimos años su uso de pagos instantáneos, herramientas de finanzas embebidas y sistemas de tesorería basados en datos, pero los activos digitales permanecen fuera de esa progresión en lugar de formar parte de ella. Los últimos hallazgos de PYMNTS Intelligence, como parte del Proyecto Certainty, revelan que las criptomonedas y las stablecoins ocupan una posición inusual en el ecosistema financiero empresarial.

Según el informe, estos activos digitales son visibles en todo el ecosistema financiero, se discuten en salas de juntas y son probados por bancos y proveedores de pagos. Sin embargo, no se han convertido en parte del tejido operativo que gobierna cómo las empresas mueven, gestionan y protegen su efectivo.

Adopción Sin Integración de Activos Digitales

Entre los hallazgos principales se encuentra una brecha entre la conciencia y el uso. Solo el 13% de las empresas del mercado medio utilizan stablecoins, y apenas el 5% emplean criptomonedas. El interés no ha acelerado significativamente y, en muchos casos, se ha suavizado durante el año pasado mientras las empresas reevalúan sus prioridades.

Incluso entre aquellas que han adoptado activos digitales, el uso permanece estrictamente limitado. Las stablecoins se utilizan con mayor frecuencia para funciones de pago específicas, como pagar a proveedores nacionales o recibir fondos transfronterizos. Las criptomonedas están aún menos integradas, con un uso mayormente confinado a transacciones aisladas en lugar de flujos de trabajo recurrentes.

La notable ausencia de uso recurrente indica que los activos digitales han entrado en la conversación, pero no han ingresado a los sistemas en los que los directores financieros confían para administrar el negocio.

Un Desajuste en la Tesorería

Sería conveniente atribuir esta vacilación únicamente a la volatilidad. Las oscilaciones de precios son parte de la discusión, particularmente con las criptomonedas, donde bitcoin, por ejemplo, puede moverse porcentajes de dos dígitos en un solo día. Sin embargo, los datos sugieren una explicación más estructural.

Los directores financieros del mercado medio no rechazan las criptomonedas simplemente porque, sin estar vinculadas a una estructura de respaldo como moneda fiduciaria o activos, puedan considerarse inestables. Las están dejando de lado porque las tenencias no se alinean con la mecánica de la gestión de tesorería. La planificación de liquidez, la reconciliación, las pistas de auditoría y la visibilidad del efectivo siguen siendo las preocupaciones centrales de los equipos financieros.

Según el reporte, los activos digitales, en su forma actual, no respaldan consistentemente esas prioridades. Incluso las stablecoins, diseñadas para mantener paridad con el dólar, no resuelven completamente estos problemas, aunque están entrando al mainstream debido en parte a un panorama regulatorio que está evolucionando.

Las preguntas sobre el tratamiento contable, la integración con sistemas empresariales y la confiabilidad de las contrapartes introducen fricción en procesos que los directores financieros han pasado años refinando. Aproximadamente cuatro de cada diez empresas citan la integración con sistemas financieros existentes como una barrera, según PYMNTS Intelligence.

Conversión Inmediata a Dólares

Este comportamiento es evidente en cómo las empresas actúan cuando realizan transacciones usando criptomonedas. El informe muestra que el 100% de los pagos en criptomonedas recibidos se convierten inmediatamente en dólares estadounidenses. Para las stablecoins, el 88% de los pagos entrantes se convierten de inmediato.

Las empresas están dispuestas a usar activos digitales como un conducto para mover dinero, particularmente en contextos transfronterizos. Sin embargo, no están dispuestas a mantenerlos como parte del capital de trabajo o la gestión de liquidez. En efecto, los activos digitales se utilizan como un riel, pero no necesariamente como una reserva.

La Confianza Sigue Pasando por los Bancos

Donde ocurre la adopción, tiende a seguir canales familiares. Las empresas prefieren acceder a stablecoins a través de soluciones integradas bancarias en lugar de plataformas cripto independientes o billeteras de autocustodia, según los hallazgos del estudio.

Esta preferencia subraya un punto más amplio: el camino hacia un uso más amplio pasa por instituciones e infraestructura en las que los directores financieros ya confían. Las empresas cripto que obtienen acceso a sistemas de pago centrales y los bancos que expanden servicios de custodia y liquidación apuntan hacia una convergencia gradual de activos digitales y finanzas tradicionales.

Sin embargo, esa convergencia aún se está desarrollando y para muchas empresas sigue incompleta. Los encuestados de PYMNTS Intelligence señalan la claridad regulatoria y la integración con los principales socios bancarios como las condiciones que harían a los activos digitales más relevantes. La evolución de estos factores determinará si las criptomonedas y stablecoins logran finalmente integrarse en las operaciones diarias de tesorería del mercado medio o permanecen como herramientas ocasionales para casos de uso específicos.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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