Las pequeñas empresas estadounidenses están enviando una señal clara a los emisores de tarjetas de crédito: ya no buscan únicamente acceso al crédito, sino productos financieros que realmente funcionen para sus operaciones diarias. Según un nuevo informe de PYMNTS Intelligence, muchas pequeñas y medianas empresas (pymes) se sienten confiadas en su capacidad para obtener crédito empresarial, pero ahora demandan tarjetas con características más flexibles y adaptadas a sus necesidades específicas de negocio.

El estudio, titulado “SMB Growth Monitor: Small Businesses, Big Credit Needs” y producido en colaboración con i2c, encuestó a 514 ejecutivos de pymes en Estados Unidos. Los resultados revelan que estas empresas utilizan el crédito de diferentes maneras según su tamaño, industria y circunstancias particulares, aunque comparten una demanda común por productos crediticios más personalizados.

Confianza en la aprobación crediticia impulsa nuevas expectativas

El informe indica que el 83% de las pymes encuestadas creen que serían aprobadas para una nueva tarjeta de crédito empresarial. Esta confianza elevada está transformando el mercado, ya que permite a los proveedores financieros competir no solo en términos de aprobación, sino también en diseño de productos, controles y estructuras de precios.

Adicionalmente, casi dos tercios de las pymes dijeron creer que serían aprobadas para una tarjeta de crédito empresarial con el límite de gasto deseado. Otro 19% indicó que podrían ser aprobadas, aunque no por el monto completo solicitado.

Flexibilidad financiera: una prioridad empresarial

El estudio revela que las pymes están dispuestas a pagar por características que ofrezcan mayor flexibilidad operativa. Según los datos recopilados, las pequeñas empresas pagarían en promedio $125.65 anuales por funciones de gasto flexible como pagos a plazos o límites dinámicos ajustables.

La flexibilidad se está convirtiendo en una necesidad práctica más que un extra premium. Más de la mitad de las pymes mostró gran interés en tarjetas con fechas de vencimiento alineadas con su flujo de caja o cuentas por cobrar, una característica que podría ayudarles a gestionar mejor su liquidez.

Interés en opciones de recompensas personalizables

El informe también destaca que el 56% de las pymes expresó estar muy o extremadamente interesado en una tarjeta que les permita elegir entre ganar recompensas u obtener una tasa de interés más baja en cada período de facturación. Esta preferencia refleja la necesidad de adaptabilidad según las circunstancias cambiantes del negocio.

Las empresas más jóvenes mostraron una disposición especialmente fuerte para invertir en soluciones flexibles. Según el estudio, las compañías con menos de cinco años de antigüedad pagarían un promedio de $149.37 anuales por estas capacidades avanzadas.

Patrones de uso según tamaño y confianza empresarial

El análisis revela diferencias significativas en cómo las pymes utilizan el crédito empresarial. Las empresas con mayores ingresos usan tarjetas de crédito comerciales con mayor frecuencia que las más pequeñas, mientras que las compañías de menores ingresos tienden a depender más de tarjetas personales para gastos comerciales.

El gasto planificado todavía domina el uso de tarjetas empresariales, representando el 53% de las transacciones. Sin embargo, las tarjetas personales son más propensas a usarse para emergencias y compras de conveniencia, según indica el informe.

Un hallazgo particularmente revelador muestra que las empresas que se sienten más confiadas sobre su supervivencia en los próximos dos años realizan 38% más transacciones mensuales con tarjetas comerciales que aquellas con menor seguridad financiera. Este dato sugiere una correlación directa entre confianza empresarial y uso activo de crédito comercial.

Los resultados del estudio presentan una oportunidad clara para emisores de tarjetas y empresas fintech que buscan diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo. La demanda no se centra únicamente en financiar compras, sino en proporcionar herramientas que permitan a las pequeñas empresas operar con mayor control, confianza y eficiencia operativa. Los próximos meses revelarán cómo los proveedores de servicios financieros responden a estas expectativas cambiantes y si logran desarrollar productos que realmente aborden las necesidades específicas del sector de pequeñas y medianas empresas.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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