American Express ha lanzado esta semana una nueva plataforma de membresía empresarial que busca transformar cómo las compañías de mercado medio gestionan sus finanzas corporativas. La iniciativa, presentada por Raymond Joabar, presidente del grupo de Servicios Comerciales Globales de Amex, representa la expansión de productos comerciales más significativa de la compañía en años y unifica pagos, soluciones de capital de trabajo, gestión de gastos e inteligencia artificial en un solo sistema integrado.

La plataforma está diseñada específicamente para empresas de mercado medio que, según Joabar, han sido desatendidas tanto por soluciones empresariales como por herramientas para pequeños negocios. El ejecutivo explicó en conversación con PYMNTS que los clientes buscan una plataforma única para consumir todos los productos y servicios, más allá de simples transacciones o gestión de gastos.

El fin de la tarjeta corporativa como producto independiente

El anuncio de American Express refleja un cambio más amplio en las finanzas empresariales, donde las líneas que separaban a bancos, empresas de tecnología financiera y proveedores de software empresarial se están difuminando. Cada vez más compañías avanzan hacia un modelo que combina infraestructura financiera con aplicaciones orientadas al usuario y automatización inteligente.

Sin embargo, Joabar señala que la tarjeta corporativa no desaparece en este nuevo ecosistema, sino que evoluciona para convertirse en un punto de entrada. En el modelo de membresía empresarial, la tarjeta es el mecanismo mediante el cual una empresa accede a la plataforma y desbloquea un sistema que maneja gestión de gastos, flexibilidad de capital de trabajo, flujos automatizados e inteligencia financiera impulsada por IA.

“A medida que las empresas crecen de pequeñas a medianas, sus necesidades cambian fundamentalmente”, afirmó Joabar. “La gestión, control y procesamiento de gastos se vuelve mucho más importante”, agregó el ejecutivo al describir la evolución que la nueva plataforma está diseñada para atender.

Capital de trabajo como elemento central de la estrategia

Joabar justifica por qué Amex está equipada para construir esta plataforma citando un aspecto específico de la historia de la compañía: su enfoque hacia el capital de trabajo. “El capital de trabajo es el alma de cómo funcionan las empresas”, declaró el ejecutivo según reportó PYMNTS.

Durante décadas, los productos comerciales de American Express se han construido alrededor de crédito dinámico que se mueve con la actividad real de una compañía, en lugar de límites rígidos que crean fricción. Su estructura sin límite de gasto preestablecido fue una expresión de esta filosofía: la capacidad crediticia de una empresa debe reflejar lo que realmente hace, no un número fijo asignado inicialmente.

La plataforma de membresía empresarial extiende esta lógica aún más. Joabar describió opciones de “pago a plazos” que permiten a las empresas gestionar la brecha entre cuando sale el dinero y cuando regresa, un problema de timing que es, para muchas compañías de mercado medio, el desafío financiero más importante.

La tarjeta Business Graphite como puerta de entrada

El elemento más tangible del lanzamiento es la tarjeta Business Graphite, un nuevo producto dirigido a empresas con alto volumen de gasto y equipos reducidos. Según el anuncio, ofrece 2% de devolución ilimitada en efectivo junto con flexibilidad de pago a plazos, una combinación que Joabar posiciona como diseñada específicamente para compañías que mueven capital significativo pero carecen de una función financiera dedicada.

Para empresas que realizan compras irregulares pero sustanciales como inventario, equipo o stock estacional, la propuesta aborda dos necesidades distintas que a menudo van juntas en el mercado medio. No obstante, Joabar fue cuidadoso al señalar que la tarjeta es simplemente la rampa de acceso, mientras que el destino real es la plataforma completa.

Inteligencia artificial aplicada a la gestión de gastos empresariales

El ejecutivo de American Express describió la IA como una capacidad en evolución más que como una tecnología completamente madura, señalando la automatización de tareas mundanas como su valor más inmediato. “El conjunto de productos y servicios, lo que llamaremos membresía empresarial, es realmente el envoltorio de nuevos productos junto con software de inteligencia y herramientas de IA”, explicó Joabar.

El ejemplo que proporcionó fue la clasificación automática de gastos. Cuando un empleado toma un Uber, el sistema automáticamente lo etiqueta como transporte sin entrada manual ni búsqueda de categorías. A nivel de una sola transacción es algo pequeño, pero escalado a cientos de empleados y miles de transacciones mensuales, Joabar argumenta que cambia significativamente el cálculo administrativo.

Additionally, la compañía fundamenta su capacidad para construir estas herramientas en su posición dual como emisor de tarjetas y red de pagos. Esto le otorga visibilidad de ambos lados de cada transacción, un conjunto de datos que, según Joabar, no puede ser fácilmente replicado por competidores que se sitúan en un solo lado del proceso.

Enfoque en empresas de mercado medio con necesidades complejas

El cliente objetivo que Joabar describió no es una gran empresa con departamento de tesorería, ni tampoco una startup de dos personas. Es la compañía en el medio: suficientemente compleja para que herramientas simples ya no funcionen, pero sin recursos para construir o comprar la infraestructura que realmente necesita.

El ejecutivo ilustró el problema con un ejemplo específico: una empresa de 90 empleados en Salt Lake City, 60 de cuyos miembros portaban tarjetas corporativas. El problema no era el acceso al crédito, sino todo lo que venía con su gestión: categorización manual, reconciliación retrasada y sobrecarga administrativa que consumía tiempo no presupuestado.

La plataforma de membresía empresarial está posicionada para cerrar esta brecha en el mercado medio, un segmento que ha atraído considerable atención desde múltiples direcciones. American Express apuesta a que su combinación de marca reconocida, datos propios y herencia en capital de trabajo le otorga una ventaja competitiva. La adopción de la plataforma por parte de empresas de mercado medio será el indicador clave para evaluar si esta apuesta estratégica responde efectivamente a las necesidades de un segmento históricamente desatendido por soluciones financieras integradas.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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