La industria tecnológica se encuentra en medio de una carrera sin precedentes para construir la infraestructura de inteligencia artificial que alimentará la próxima generación de productos y servicios. Según estimaciones del CEO de Nvidia, Jensen Huang, entre 3 y 4 billones de dólares se invertirán en infraestructura de IA antes del final de la década, lo que representa uno de los mayores despliegues de capital en la historia de la tecnología. Las principales empresas del sector están comprometiendo cientos de miles de millones de dólares en centros de datos, chips especializados y acuerdos de computación en la nube.
Esta inversión masiva en infraestructura de IA está ejerciendo una presión considerable sobre las redes eléctricas y llevando la capacidad de construcción de la industria al límite. Sin embargo, los gigantes tecnológicos insisten en que estos gastos son vitales para su futuro competitivo en el mercado de inteligencia artificial.
Microsoft y OpenAI establecen el modelo de inversión en infraestructura de IA
La asociación entre Microsoft y OpenAI, que comenzó en 2019 con una inversión inicial de mil millones de dólares, marcó el inicio del auge contemporáneo de la infraestructura de IA. Según los términos del acuerdo, Microsoft se convirtió en el proveedor exclusivo de servicios en la nube para OpenAI, ofreciendo cada vez más su inversión en forma de créditos de Azure en lugar de efectivo. Esta estructura permitió a Microsoft registrar mayores ventas de su plataforma en la nube mientras OpenAI obtenía recursos para su mayor gasto operativo: el entrenamiento de modelos.
Con el tiempo, Microsoft aumentó su inversión total hasta casi 14 mil millones de dólares. No obstante, la relación exclusiva se ha relajado recientemente, con OpenAI anunciando que buscaría otros proveedores si Azure no pudiera satisfacer sus necesidades de infraestructura. Paralelamente, Microsoft ha comenzado a explorar otros modelos de lenguaje para potenciar sus productos de IA, estableciendo mayor independencia de OpenAI.
Oracle emerge como actor principal en centros de datos para IA
El ascenso de Oracle como proveedor de infraestructura de IA ha sido meteórico. En junio de 2025, la compañía reveló en documentos presentados a la SEC un acuerdo de servicios en la nube por 30 mil millones de dólares con un socio no identificado, que posteriormente se confirmó era OpenAI. Esta cifra superó los ingresos totales de la nube de Oracle del año fiscal anterior, impulsando significativamente el precio de sus acciones.
Apenas tres meses después, Oracle anunció un acuerdo aún más sorprendente: un contrato de cinco años por 300 mil millones de dólares para poder computacional, programado para comenzar en 2027. La magnitud del acuerdo llevó brevemente al fundador Larry Ellison a convertirse en la persona más rica del mundo. Dado que OpenAI no tiene 300 mil millones de dólares disponibles, el acuerdo presume un crecimiento extraordinario para ambas empresas en los próximos años.
Nvidia invierte sus ganancias de vuelta en el ecosistema
Como principal proveedor de GPUs para entrenamiento de modelos de IA, Nvidia se ha beneficiado enormemente del auge. La compañía ha reinvertido esas ganancias de manera poco convencional, adquiriendo una participación del 4% en Intel por 5 mil millones de dólares en septiembre de 2025. Además, Nvidia anunció una inversión de 100 mil millones de dólares en OpenAI, pagada en GPUs que se utilizarán en proyectos de centros de datos.
Posteriormente, la compañía estructuró un acuerdo similar con xAI de Elon Musk. OpenAI también lanzó un arreglo separado de intercambio de GPUs por acciones con AMD. Estas transacciones circulares han generado cierto escepticismo, aunque por ahora las empresas involucradas mantienen su impulso.
Gastos de capital en infraestructura alcanzan niveles históricos
Los gastos de capital proyectados por las principales empresas tecnológicas para 2026 reflejan la magnitud de la inversión en infraestructura de IA. Amazon lidera con 200 mil millones de dólares previstos, un aumento significativo desde los 131 mil millones de 2025. Google proyecta entre 175 y 185 mil millones de dólares, comparado con 91 mil millones el año anterior.
Meta estimó entre 115 y 135 mil millones de dólares, aunque esta cifra no incluye algunos proyectos de centros de datos mantenidos fuera de sus libros contables. La compañía está construyendo Hyperion, un sitio de 2,250 acres en Louisiana con un costo estimado de 10 mil millones de dólares, que incluye un acuerdo con una planta nuclear local para manejar la carga energética. En total, los proveedores de hiperescala planean gastar casi 700 mil millones de dólares solo en 2026.
El proyecto Stargate enfrenta desafíos
Dos días después de su segunda investidura en enero pasado, el presidente Trump anunció Stargate, una empresa conjunta entre SoftBank, OpenAI y Oracle destinada a invertir 500 mil millones de dólares en infraestructura de IA en Estados Unidos. El proyecto llegó con enorme publicidad, aunque desde el principio hubo dudas sobre su viabilidad financiera, incluidas las expresadas por Elon Musk.
Según reportes de Bloomberg en agosto, los socios no lograron alcanzar consenso en varios aspectos clave. A pesar de esto, el proyecto ha avanzado con la construcción de ocho centros de datos en Abilene, Texas, con la finalización del último edificio programada para finales de 2026.
Las enormes inversiones en infraestructura de IA han generado nerviosismo entre algunos inversionistas de Wall Street, particularmente debido a los niveles de deuda que muchas empresas están asumiendo para financiar estos proyectos. Los próximos trimestres revelarán si las compañías tecnológicas pueden demostrar retornos tangibles sobre estas inversiones masivas, lo que determinará si el ritmo actual de gasto en infraestructura de IA se mantiene o comienza a moderarse ante las presiones financieras.

