La compañía espacial de Jeff Bezos, Blue Origin, logró reutilizar con éxito uno de sus cohetes New Glenn por primera vez el domingo, pero fracasó en su misión principal al no poder colocar un satélite de comunicaciones en la órbita correcta para su cliente AST SpaceMobile. Este incidente representa el primer revés significativo para el programa New Glenn, que solo completó su vuelo inaugural en enero de 2025 después de más de una década en desarrollo.
AST SpaceMobile emitió un comunicado el domingo por la tarde confirmando que la etapa superior del cohete New Glenn colocó el satélite BlueBird 7 en una órbita “más baja de lo planeado”. Según la compañía, el satélite se separó exitosamente del cohete y se encendió, pero la altitud es demasiado baja “para sostener operaciones” y ahora tendrá que ser desorbitalizado, dejándolo arder en la atmósfera terrestre.
Detalles del Lanzamiento del New Glenn
El tercer lanzamiento del New Glenn comenzó aparentemente sin problemas el domingo, con el mega-cohete despegando a las 7:35 a.m. hora local desde Cabo Cañaveral, Florida. Esta fue la primera vez que Blue Origin reutilizó un propulsor New Glenn previamente volado, el mismo que voló durante la segunda misión del cohete en noviembre pasado.
Aproximadamente 10 minutos después del despegue, el propulsor regresó y aterrizó en una plataforma marina, tal como lo había hecho en noviembre. Jeff Bezos incluso compartió imágenes del aterrizaje del propulsor en X, el sitio de redes sociales propiedad de su rival Elon Musk, quien ofreció sus felicitaciones.
Sin embargo, aproximadamente dos horas después del lanzamiento, Blue Origin anunció en su propia publicación que la etapa superior del New Glenn colocó el satélite de AST SpaceMobile en una “órbita no nominal”. La compañía no ha divulgado más información desde esa publicación.
Implicaciones para el Programa Espacial de Blue Origin
El aparente fallo de la segunda etapa del New Glenn podría tener implicaciones más amplias más allá de las ambiciones comerciales inmediatas de Blue Origin. La compañía está presionando fuertemente para convertirse en uno de los principales proveedores de lanzamiento para las misiones Artemis de la NASA a la Luna y más allá.
La agencia espacial y la administración Trump han ejercido presión sobre Blue Origin y SpaceX para que puedan colocar módulos de aterrizaje en la Luna antes del final del segundo mandato del presidente Donald Trump, antes de avanzar hacia el regreso de humanos a la superficie lunar. El CEO de Blue Origin, Dave Limp, ha declarado que su compañía “moverá cielo y tierra” para ayudar a la NASA a regresar a la Luna más rápido.
Recuperación Económica para AST SpaceMobile
Según AST SpaceMobile, el costo de la pérdida del satélite está cubierto por la póliza de seguro de la compañía. La empresa indicó que los siguientes satélites BlueBird estarán completados en aproximadamente un mes. AST SpaceMobile mantiene contratos con más proveedores además de Blue Origin, y la compañía espera poder lanzar 45 satélites más al espacio para finales de 2026.
Contexto en la Industria de Cohetes Reutilizables
Blue Origin pasó mucho tiempo desarrollando el New Glenn, y se ha tomado como una señal de confianza en ese proceso que la compañía decidiera comenzar a lanzar cargas útiles comerciales durante estas misiones tempranas. En comparación, SpaceX ha pasado los últimos años volando versiones de prueba de su masivo Starship, pero se ha limitado a usar cargas útiles simuladas mientras resuelve los problemas del cohete.
No obstante, SpaceX también perdió cargas útiles más adelante en su programa Falcon 9. En 2015, en la misión 19 del Falcon 9, el cohete explotó en pleno vuelo y perdió una nave de carga completa destinada a la Estación Espacial Internacional. En 2016, un Falcon 9 explotó en la plataforma de lanzamiento durante pruebas, causando la pérdida de un satélite de internet para Meta.
Blue Origin recientemente completó las pruebas de la primera versión de su propio módulo de aterrizaje lunar, que la compañía espera intentar lanzar en algún momento este año sin tripulación. La compañía había sugerido el año pasado que estaba considerando lanzar este módulo en la tercera misión del New Glenn, pero finalmente decidió lanzar el satélite de AST SpaceMobile en su lugar.
El próximo paso crítico para Blue Origin será determinar la causa del fallo de la etapa superior y realizar las correcciones necesarias antes del próximo lanzamiento programado. La compañía aún no ha anunciado cuándo se llevará a cabo la cuarta misión del New Glenn, aunque la cronología de los lanzamientos lunares para la NASA permanece como una prioridad urgente para la empresa y sus socios gubernamentales.

