Blue Origin logró reutilizar por primera vez uno de sus cohetes New Glenn el domingo, alcanzando un hito importante para el sistema de lanzamiento pesado mientras la compañía espacial de Jeff Bezos busca competir con SpaceX de Elon Musk. Sin embargo, el éxito general de la misión quedó en entredicho después de que el satélite de comunicaciones transportado terminara en una órbita incorrecta, según informó la empresa.
La compañía completó esta hazaña de reutilización del cohete New Glenn en apenas su tercer lanzamiento, aproximadamente un año después del vuelo inaugural del nuevo sistema de cohetes que ha estado en desarrollo durante más de una década. El despegue se realizó desde Cabo Cañaveral, Florida, con el objetivo de desplegar un satélite para AST SpaceMobile.
Problemas con la órbita del satélite complican el logro
Aproximadamente dos horas después del lanzamiento, Blue Origin reveló que el satélite de comunicaciones que New Glenn transportó al espacio para AST SpaceMobile terminó en una “órbita no nominal”. Según la compañía, esto significa que algo pudo haber fallado con la etapa superior del cohete, lo que indica que aparentemente no alcanzaron el objetivo previsto.
AST SpaceMobile posteriormente confirmó que el cohete de Blue Origin colocó su satélite en una órbita “más baja de lo planeado”, por lo que el satélite tendrá que ser desorbitalizado. La empresa espacial declaró en la plataforma X que confirmó la separación de la carga útil y que AST SpaceMobile verificó que el satélite se había encendido, agregando que estaban evaluando la situación.
Según una cronología proporcionada por Blue Origin antes del lanzamiento, la etapa superior de New Glenn debería haber realizado una segunda quema aproximadamente una hora después del despegue. No está claro si esa segunda quema ocurrió o si hubo otros problemas con ella antes de que se desplegara el satélite de AST.
La reutilización del cohete New Glenn marca avance clave
A pesar de los problemas con la órbita, Blue Origin logró recuperar el propulsor del cohete New Glenn por segunda vez en una plataforma flotante en el océano, aproximadamente 10 minutos después del despegue. El propulsor reutilizado el domingo fue el mismo que la compañía utilizó en la segunda misión de New Glenn en noviembre pasado.
Durante aquella misión, el propulsor New Glenn ayudó a colocar dos naves espaciales robóticas de la NASA en el espacio para una misión a Marte, antes de regresar exitosamente a una plataforma flotante. Hacer que New Glenn sea reutilizable resulta crucial para su viabilidad económica, dado que la capacidad de SpaceX para volver a volar los propulsores del cohete Falcon 9 es una de las principales razones por las que ha llegado a dominar el mercado global de lanzamientos orbitales.
Implicaciones para los planes futuros de Blue Origin
Cualquier problema al desplegar el satélite de AST podría representar un riesgo para los planes a corto plazo de Blue Origin con New Glenn. La compañía tiene un acuerdo con AST SpaceMobile para enviar múltiples satélites a órbita durante los próximos años mientras trabaja en construir su propia red de banda ancha celular basada en el espacio.
Además, Blue Origin busca utilizar el cohete para misiones lunares de la NASA y para ayudar tanto a la empresa como a Amazon a construir redes satelitales espaciales. La compañía actualmente está terminando de preparar su primer módulo de aterrizaje lunar robótico para un intento de lanzamiento previsto para más adelante este año.
Blue Origin ya ha enviado una carga comercial al espacio con New Glenn, siendo el domingo la segunda misión de este tipo. La capacidad de recuperar y reutilizar los propulsores representa un paso fundamental para reducir costos y aumentar la frecuencia de lanzamientos en la competitiva industria espacial comercial.
La compañía continuará evaluando la situación con el satélite de AST SpaceMobile y proporcionará información más detallada una vez complete su análisis. El desempeño de las próximas misiones de New Glenn será crucial para determinar si Blue Origin puede cumplir con sus compromisos contractuales y establecerse como un competidor viable en el mercado de lanzamientos espaciales comerciales frente a SpaceX.

