La inteligencia artificial aplicada a la gestión de referidos médicos está captando la atención de los inversores de capital de riesgo en Estados Unidos. Basata, una startup fundada en Phoenix hace dos años, acaba de cerrar una ronda de financiamiento Serie A de 21 millones de dólares liderada por Basis Set Ventures para automatizar el proceso administrativo entre médicos generales y especialistas mediante agentes de voz impulsados por IA.

La compañía, cofundada por Kaled Alhanafi, exejecutivo de Lyft y Cruise, y Chetan Patel, ingeniero con una década en Medtronic, ha procesado referidos para aproximadamente 500.000 pacientes hasta la fecha. Según la empresa, cerca de 100.000 de esos casos ocurrieron solo en el último mes, lo que indica una aceleración significativa en la adopción de su plataforma de automatización médica.

La brecha administrativa en el sistema de referidos médicos

El problema que aborda Basata es un cuello de botella poco visible pero generalizado en el sistema de salud estadounidense. Las consultas especializadas que reciben referidos procesan habitualmente cientos o miles de documentos, la mayoría enviados por fax, con equipos administrativos pequeños. Según los fundadores, muchas prácticas pierden pacientes no por falta de capacidad médica, sino porque no pueden procesar el volumen de solicitudes entrantes.

Las experiencias personales de los fundadores ilustran esta realidad. Patel vivió la frustración cuando su esposa se desmayó en un vuelo y el proceso administrativo para obtener atención cardiológica apropiada se extendió más de lo razonable, a pesar de su conocimiento especializado. De manera similar, Alhanafi describe cómo su padre recibió referidos a tres grupos de cardiología tras un diagnóstico serio de arteria carótida, pero solo uno respondió en un par de semanas.

Cómo funciona la automatización de Basata

El sistema desarrollado por la startup lee y procesa documentos de referidos médicos cuando llegan, aún típicamente por fax, extrayendo información clínica relevante. Posteriormente, un agente de voz con inteligencia artificial llama directamente al paciente para programar la cita. El objetivo, según Alhanafi, es que el paciente tenga una cita programada antes de llegar a su automóvil tras salir del consultorio del médico general.

Adicionalmente, los pacientes pueden llamar a la consulta en cualquier momento y recibir atención de un agente de IA capaz de responder preguntas o gestionar necesidades administrativas comunes como renovaciones de recetas. La compañía afirma tener grabaciones de pacientes audiblemente sorprendidos por la rapidez del contacto posterior al referido.

La integración con sistemas de registros médicos electrónicos específicos por especialidad explica por qué Basata ha avanzado deliberadamente, comenzando con cardiología y luego urología, en lugar de intentar abarcar todo el mercado simultáneamente. Los fundadores mencionan haber rechazado recientemente un contrato importante en una especialidad que aún no han mapeado exhaustivamente.

Competencia creciente en automatización médica

El espacio se está congestionando rápidamente. Tennr, una startup de Nueva York fundada en 2021, ha recaudado más de 160 millones de dólares de inversores como Andreessen Horowitz, IVP y Google Ventures, alcanzando una valoración de 605 millones de dólares. Tennr se enfoca intensamente en inteligencia documental y afirma haber construido modelos de lenguaje propietarios entrenados con decenas de millones de documentos médicos.

Por su parte, Assort Health, respaldada por Lightspeed Venture Partners, se concentra en automatizar la comunicación telefónica con pacientes para prácticas especializadas y el año pasado alcanzó una valoración de 750 millones de dólares. Sin embargo, Basata argumenta que su diferenciación radica en combinar ambas capacidades en un flujo de trabajo integral adaptado a especialidades específicas.

El modelo de ingresos de la empresa es basado en uso: las prácticas pagan por documento procesado y por llamada gestionada, no por usuario. Según Alhanafi, el 70% de los nuevos contratos ahora llegan por recomendación, lo que sugiere aceptación entre el personal administrativo que enfrenta el problema directamente.

La ronda de financiamiento incluyó también la participación de Cowboy Ventures, fundada por Aileen Lee, y Victoria Treyger, exsocia general de Felicis Ventures que recientemente estableció su propia firma, Sofeon, siendo esta su primera inversión. Lee destacó que la experiencia de los fundadores representa un activo importante en un sector donde la confianza es crucial para vender a prácticas médicas.

La startup enfrenta la pregunta inevitable sobre el futuro del trabajo administrativo humano. Los fundadores sostienen que el personal administrativo en las prácticas especializadas, frecuentemente con décadas de experiencia, no teme la automatización sino el volumen abrumador de trabajo. La trayectoria futura dependerá de si la inteligencia artificial expande las capacidades de estos trabajadores o gradualmente los desplaza, una cuestión que trasciende la industria de la salud.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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