La startup de fusión nuclear Inertia Enterprises anunció el martes que ha firmado tres acuerdos con el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore (LLNL) para comercializar la tecnología de reactor de fusión por confinamiento inercial desarrollada en la instalación californiana. Los acuerdos incluyen dos proyectos de asociación estratégica y un convenio de investigación y desarrollo cooperativo, según informó la compañía.
Inertia también obtendrá licencias para casi 200 patentes del laboratorio. La startup surgió en febrero con una Serie A de 450 millones de dólares, convirtiéndose en una de las empresas mejor capitalizadas del sector de energía de fusión nuclear.
Ventaja competitiva en fusión por confinamiento inercial
Los acuerdos podrían otorgar a Inertia una ventaja significativa sobre sus competidores. La Instalación Nacional de Ignición (NIF) del LLNL es hasta ahora el único experimento que ha demostrado que las reacciones de fusión controladas pueden producir más energía de la que requieren para iniciarse, un hito conocido como punto de equilibrio científico.
A diferencia de otros enfoques que utilizan campos magnéticos potentes para confinar plasmas, Inertia y el LLNL trabajan en fusión por confinamiento inercial. Este método genera condiciones de fusión comprimiendo una cápsula de combustible mediante fuerza externa.
Cómo funciona la tecnología de fusión láser
En el NIF, 192 haces láser se disparan hacia una cámara de vacío y convergen en un pequeño cilindro de oro llamado hohlraum, que contiene una cápsula de combustible recubierta de diamante. Cuando los láseres impactan el hohlraum, este se vaporiza y emite rayos X que bombardean la cápsula del tamaño de un perdigón.
El recubrimiento de diamante se transforma en plasma, que se expande para comprimir el combustible de deuterio-tritio. Sin embargo, para que la tecnología pueda generar electricidad para la red, este proceso debe ocurrir varias veces por segundo.
Del concepto teórico al logro experimental
El diseño del reactor impulsado por láser se teorizó por primera vez en la década de 1960 como una forma más segura de investigar armas termonucleares, aunque los científicos también reconocieron su potencial para la producción de energía. La construcción del NIF comenzó en 1997, y tomó 25 años alcanzar el punto de equilibrio.
Varias startups, incluyendo Inertia, Xcimer, Focused Energy y First Light, intentan convertir el concepto en plantas de energía a escala comercial. Dado que los láseres del NIF se basan en tecnología antigua, la expectativa es que los nuevos láseres sean más eficientes, reduciendo la energía requerida para iniciar cada reacción de fusión.
Detalles de la colaboración para fusión nuclear comercial
Según los términos de los acuerdos, las organizaciones trabajarán conjuntamente para desarrollar láseres más avanzados y mejorar los objetivos de combustible con miras a un mejor rendimiento y fabricación. Esta colaboración busca optimizar tanto la eficiencia energética como la viabilidad de manufactura a escala industrial.
La asociación entre Inertia y el LLNL era quizás inevitable. Annie Kritcher, cofundadora y científica jefa de Inertia, ayudó a diseñar el experimento exitoso en el NIF que logró el equilibrio científico en 2022. La Ley CHIPS and Science de 2022 allanó el camino para que fundara la compañía mientras mantiene su posición en el laboratorio nacional.
Los próximos pasos dependerán de la capacidad de Inertia para desarrollar láseres más eficientes y sistemas de fabricación de objetivos que puedan operar a la frecuencia necesaria para generación comercial de energía. La compañía aún no ha anunciado plazos específicos para la construcción de una planta piloto, aunque la colaboración con el LLNL podría acelerar el desarrollo tecnológico necesario para demostrar la viabilidad comercial de la fusión por confinamiento inercial.

