Las pequeñas y medianas empresas (PYMES) enfrentan un desafío mucho más complejo que simplemente cambiar de efectivo a tarjetas de pago digital. Según expertos de Mastercard, la digitalización de pagos para PYMES requiere una transformación completa de los flujos de trabajo operativos, no solo la adopción de nuevos métodos de pago. Mark Barnett, director global de pequeñas y medianas empresas de Mastercard, explicó a PYMNTS que lo que está en juego no es un cambio de método de pago, sino una transformación más profunda de cómo operan las empresas.
Esta realidad tiene implicaciones significativas para cómo los proveedores financieros diseñan y respaldan soluciones de pago digital para pequeñas empresas. El desafío no es puramente tecnológico, sino operacional y requiere un enfoque que vaya más allá de simplemente distribuir hardware o expandir la aceptación de tarjetas.
La Complejidad de la Digitalización de Pagos para PYMES
Contrario a la narrativa común, las PYMES no simplemente reemplazan métodos de pago. Según Barnett, reemplazan un flujo de trabajo completo basado en efectivo que han utilizado durante décadas. “Simplemente poner una tarjeta en las manos de una PYME no significa que la vayan a usar”, afirmó el ejecutivo.
Una investigación de Mastercard revela que el 45% de las PYMES desean reducir su dependencia del efectivo. Sin embargo, la brecha entre la intención y la adopción real persiste porque los proveedores no están eliminando los puntos de fricción correctos en los momentos adecuados.
El efectivo continúa siendo preferido porque ofrece inmediatez, control y simplicidad, los mismos fundamentos que las pequeñas empresas esperan de cualquier herramienta financiera. Para los proveedores, la tarea no es convencer a las PYMES de abandonar estas prioridades, sino diseñar experiencias digitales que las satisfagan.
De Método de Pago a Sistema Operativo Empresarial
La digitalización de pagos para PYMES no será ganada por los productos más sofisticados, sino por los proveedores que integren herramientas digitales más efectivamente en las operaciones diarias que las PYMES ya realizan. Esto requiere pensar más allá de la aceptación y enfocarse en la activación, el uso y el comportamiento repetido.
Barnett destacó que las PYMES varían ampliamente en su preparación operacional y necesidades financieras. Identificó tres arquetipos: empresas completamente basadas en efectivo, operadores que dependen de cheques y firmas digitales desde el principio. Diseñar para los tres significa alejarse de un enfoque único y avanzar hacia una incorporación, soporte y diseño de producto más personalizados.
Para ayudar a los proveedores en esta transición, Mastercard lanzó un nuevo centro de recursos para socios de emisión y aceptación destinado a impulsar el crecimiento de PYMES a través de soluciones de aceptación de pagos y tarjetas. “Cuando una nueva PYME comienza a aceptar una tarjeta, ¿por qué no asegurarse de que ellos mismos tengan una tarjeta?”, señaló Barnett.
Integración en Flujos de Trabajo Existentes
La adopción se acelera cuando los proveedores integran los pagos digitales directamente en los flujos de trabajo que las PYMES ya utilizan, desde pedidos y pagos a proveedores hasta gestión de gastos y reconciliación. Cuando las tarjetas se diseñan como parte de esa capa operativa, dejan de sentirse como un cambio y comienzan a sentirse como una mejora.
Barnett destacó una asociación con L’Oréal en América Latina como ejemplo. Una tarjeta de marca compartida permitió a los salones de belleza ordenar inventario, acceder a crédito y rastrear gastos dentro de un solo ecosistema. Para L’Oréal, eliminó la necesidad de perseguir facturas o gestionar transacciones en efectivo.
Además, este cambio está siendo acelerado por experiencias basadas en inteligencia artificial como el Virtual C-Suite de Mastercard, que permitirá a los proveedores entregar información y toma de decisiones de nivel ejecutivo a pequeñas empresas. El módulo puede ayudar a cerrar brechas de recursos y dar a las PYMES mayor visibilidad sobre cómo pagan, reciben pagos y gestionan capital de trabajo.
El Acceso al Capital como Factor Clave
Para muchas PYMES, gestionar el flujo de efectivo y acceder a crédito en el momento adecuado importa más que el mecanismo de pago mismo. “Toda nuestra investigación muestra que el acceso al capital y la flexibilidad del flujo de efectivo son los mayores puntos de fricción”, dijo Barnett, señalando que la verdadera competencia no es entre efectivo y tarjetas, sino entre liquidez restringida y sin restricciones.
Casi la mitad de las pequeñas empresas afirman que pagarían por herramientas que les permitan ajustar el momento del pago según cuándo realmente tienen dinero disponible. Los sistemas digitales que integran pagos con acceso a crédito alteran fundamentalmente esa ecuación, particularmente cuando los proveedores simplifican las aprobaciones y respaldan a las PYMES durante el primer uso.
Los proveedores financieros ahora enfrentan el desafío de diseñar soluciones que no solo faciliten transacciones digitales, sino que realmente transformen la forma en que las pequeñas empresas operan diariamente. El éxito dependerá de cuán efectivamente puedan integrar pagos digitales en los flujos de trabajo existentes mientras ofrecen educación y soporte continuo. La evolución hacia ecosistemas digitales completos que combinen pagos, acceso a capital y herramientas de gestión financiera marcará la diferencia entre una simple migración tecnológica y una verdadera transformación operativa para las PYMES.

