Mercury, una plataforma financiera enfocada en startups y empresas emergentes, obtuvo la aprobación condicional de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) para establecer Mercury Bank, según anunció la compañía el lunes 27 de abril. Este paso representa un hito importante en la estrategia de la firma para convertirse en una institución bancaria completa que ofrezca servicios directos a fundadores y empresas tecnológicas. La licencia bancaria permitirá a Mercury ofrecer productos como Zelle, préstamos ampliados y una infraestructura de pagos bajo su control directo.
La aprobación condicional marca el inicio de una fase organizacional en la que Mercury deberá cumplir con requisitos adicionales y obtener autorizaciones finales de la OCC, además de las aprobaciones pendientes de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC) y la Reserva Federal.
Mercury busca licencia bancaria para mayor control operativo
Immad Akhund, cofundador y director ejecutivo de Mercury, explicó que la solicitud de la licencia bancaria responde a las demandas de sus clientes. Según Akhund, los mejores fundadores del país merecen un banco construido específicamente para ellos, con capacidades que antes no podían ofrecer sin una licencia bancaria nacional.
La empresa presentó su solicitud de licencia bancaria en diciembre, buscando fusionar su software financiero con la fortaleza y estabilidad de una institución regulada. Mercury aspira a posicionarse como “el banco para constructores”, una visión que requiere capacidades operativas que solo una institución bancaria completa puede proporcionar.
Nuevas capacidades y servicios financieros expandidos
Una vez que el nuevo banco esté completamente operativo, Mercury comenzará a ofrecer servicios como Zelle vinculado directamente a las cuentas para pagos entre personas y negocios. Adicionalmente, la plataforma planea introducir más productos de préstamos para empresas y consumidores, junto con una infraestructura de pagos más profunda que permita movimientos de dinero más rápidos.
Este control directo sobre el procesamiento de pagos representa un cambio significativo respecto al modelo tradicional de las empresas FinTech. Estas compañías históricamente han construido sus servicios alrededor de los bancos, no como bancos, asociándose para acceder a los sistemas de pagos, seguros de depósitos e infraestructura de cumplimiento normativo.
La tendencia FinTech hacia licencias bancarias
Mercury forma parte de una ola de empresas FinTech que buscan obtener licencias bancarias de la OCC. Sin embargo, este modelo de asociación, aunque ofrecía velocidad, también presentaba fragilidades, ya que los bancos patrocinadores podían cambiar términos y los reguladores reinterpretar orientaciones.
El escrutinio público aumentó después de fallos de alto perfil que revelaron las limitaciones del modelo de “banca como servicio”. En contraste, obtener una licencia bancaria propia ofrece mayor autonomía operativa, aunque también conlleva responsabilidades regulatorias más extensas.
Implicaciones regulatorias de la licencia bancaria
Rodney E. Hood, ex contralor interino de la moneda, indicó en una entrevista en enero con Competition Policy International que una licencia bancaria “no es un trofeo y ciertamente no es una etiqueta de producto, sino un fideicomiso público”. Esta declaración subraya la naturaleza de las responsabilidades que Mercury asumirá como institución bancaria regulada.
Las licencias bancarias de novo en Estados Unidos abarcan diversos modelos de negocio bancario, cada uno gobernado por diferentes reguladores y operando bajo estatutos distintos. Aunque los titulares pueden difuminar estas líneas, las consecuencias operativas son significativas y específicas para cada tipo de licencia.
Mercury ahora debe completar el proceso de organización bancaria y obtener las aprobaciones finales de múltiples agencias federales. El cronograma exacto para la operación completa del banco dependerá de la rapidez con que la empresa cumpla los requisitos restantes y reciba las autorizaciones de la FDIC y la Reserva Federal. La industria observará cómo Mercury navega este proceso regulatorio y si logra integrar exitosamente sus capacidades tecnológicas con las obligaciones de una institución bancaria tradicional.

