La Administración Federal de Aviación (FAA) ha ordenado a Blue Origin realizar una investigación sobre el aparente fallo de la segunda etapa de su cohete New Glenn durante su tercer lanzamiento el pasado domingo, según reportó el Orlando Sentinel. La compañía espacial no podrá volar el New Glenn nuevamente hasta completar la investigación del incidente que resultó en la pérdida de un satélite comercial.
El problema ocurrió después de que la segunda etapa se separara exitosamente del propulsor principal, colocando el satélite de comunicaciones de AST SpaceMobile en una órbita significativamente más baja de lo planeado. La empresa cliente confirmó que el satélite se considera una pérdida total y se dejará que se queme en la atmósfera terrestre.
Investigación de la FAA suspende operaciones del New Glenn
La suspensión impuesta por la FAA podría afectar significativamente los planes de Blue Origin de realizar hasta 12 misiones adicionales del New Glenn este año. La duración de la investigación determinará cuándo podrá reanudar operaciones la compañía fundada por Jeff Bezos. Blue Origin no ha emitido declaraciones oficiales sobre el fallo de la segunda etapa ni ha respondido a solicitudes de comentarios.
La empresa debe ahora identificar la causa raíz del problema antes de obtener autorización para futuros lanzamientos. Este tipo de investigaciones pueden tomar desde semanas hasta varios meses, dependiendo de la complejidad del incidente.
Éxito parcial en la reutilización del propulsor
A pesar del fallo de la segunda etapa, el lanzamiento del fin de semana logró un hito importante para Blue Origin. La compañía reutilizó por primera vez un propulsor del New Glenn y además logró aterrizarlo nuevamente en una plataforma marina no tripulada.
Desarrollar y demostrar la capacidad de reutilización de cohetes representa un avance crucial para Blue Origin. Esta tecnología podría posicionar a la empresa para competir directamente con SpaceX de Elon Musk, actualmente el único otro proveedor espacial comercial capaz de lograr esta hazaña y el jugador dominante en la industria de lanzamientos.
Impacto en el cliente comercial
AST SpaceMobile, la empresa cliente afectada, indicó en un comunicado que cuenta con cobertura de seguro que cubrirá el costo del satélite perdido. Además, la compañía afirmó tener múltiples satélites nuevos casi completos que estarán listos para lanzamiento en cuestión de semanas.
La empresa también mantiene contratos con otros proveedores de lanzamiento, lo que le permitirá continuar sus operaciones. Sin embargo, el precio de las acciones de AST SpaceMobile cayó más del 10% el lunes por la mañana antes de recuperarse parcialmente.
Implicaciones para contratos gubernamentales
El incidente con la segunda etapa del New Glenn no solo representa un riesgo para misiones comerciales futuras. Blue Origin está actualmente trabajando en un módulo de aterrizaje lunar y tiene planes ambiciosos de participar en los esfuerzos de la administración Trump y la NASA para devolver humanos a la superficie lunar.
Adicionalmente, la compañía se encuentra en proceso de obtener la certificación de la Fuerza Espacial de Estados Unidos para realizar misiones de seguridad nacional. La Fuerza Espacial no respondió inmediatamente a solicitudes de comentarios sobre cómo el incidente podría afectar el proceso de certificación.
El resultado de la investigación de la FAA será crucial para determinar el futuro cercano de Blue Origin en el competitivo mercado de lanzamientos espaciales. La compañía deberá demostrar que puede resolver los problemas técnicos de la segunda etapa mientras mantiene los avances logrados en reutilización de propulsores. Los próximos meses serán determinantes para evaluar si Blue Origin puede cumplir sus ambiciosos objetivos de vuelo para 2025 y mantener la confianza de clientes comerciales y gubernamentales.

